Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 84

Parece que estoy pagando por intentar engañar a Ruwen. El calor que pensé era solo mi imaginación se intensificó, y al tocarme la frente, noté que tenía fiebre.     

«Aunque, pensándolo bien, aguantar hasta ahora ya es un logro».

Aunque fue bueno que se decidiera mi ingreso a la academia, antes de partir tuve que preparar planes para administrar el feudo y dar instrucciones, lo que redujo aún más mi ya escaso tiempo de sueño. El carruaje era cómodo, pero no era como mi habitación, así que el cansancio se acumuló, y ni siquiera pude descansar bien al llegar a la mansión.

Luego, en la academia, pensé que al ver a Ruwen en secreto encontraría tranquilidad y podría dormir bien, pero eso solo aplicaba los fines de semana. Además, ahora estaba envuelto en un escándalo absurdo y fingía estudiar, así que probablemente había llegado a mi límite físico.

«Debí descansar cuando me sangró la nariz».

Fue el resultado de mi imprudencia por parecer estar bien.

«Aunque creo que podré aguantar hasta hoy».

No sé qué pasará después de separarme de Ruwen y regresar al dormitorio, pero por ahora estoy bien. Incluso me parece aceptable la idea de desmayarme en clase arrastrando este cuerpo enfermo. ¿Habrá algo mejor para reforzar la imagen de que estudio hasta el límite?

«Además, como realmente estoy enfermo, no podrán acusarme de fingir. Me viene bien».

Sonreí y me llevé un tenedor de ensalada a la boca. Necesitaba energía para moverme hoy, así que, aunque no tenía apetito, debía comer.

—Perdón. El vicecomandante de la orden me retuvo, por eso llegué tarde.

Ruwen regresó con cara de culpabilidad. Que no pudiera mirarme a los ojos, como si sintiera remordimiento por dejarme solo, me hizo pensar que al menos le importo.

—No pasa nada. Justo acababan de servir los entremeses, así que comía mirando por la ventana.

—¿Por la ventana?

Ruwen, sentado frente a mí, miró hacia afuera, como preguntándose qué me tenía tan entretenido.

—Sí. Es entretenido observar a la gente.

—Ah… ¿Entonces no vio antes al duque honorario?

—¿Antes? Sí lo vi. Por cierto, ¿cuándo se fue el duque honorario?

Como entramos al restaurante casi al mismo tiempo, podríamos cruzarnos con él si tenemos mala suerte. Pregunté, pensando en apurarme si comía despacio o en demorarme si terminaba rápido.

—Los dos comen rápido, así que seguramente ya se fueron antes que nosotros.

La voz de Ruwen sonó rígida. Parecía molesto, pero no entendía por qué. ¿El vicecomandante le habrá dicho algo desagradable?

Masticando la ensalada, observé el rostro de Ruwen. Nuestras miradas se encontraron, y por un instante vi emociones negativas como culpa o autodesprecio.

«¿Qué pasa? ¿Por qué actúa así?».

Dijo que lo retuvo el vicecomandante… ¿Será que lo hostigaron? No puedo quedarme de brazos cruzados. Justo cuando iba a preguntar, Ruwen habló primero.

—Tómese su tiempo para comer.

—¿Eh? Ah, sí. Claro.

Me dijo que comiera despacio, pero él terminó su ensalada en unos pocos bocados. Cuando intenté pasarle parte de la mía, apartó el plato.

—No es necesario. Cuando termine la suya, pediré el plato principal.

Bueno, Ruwen prefiere la carne a las verduras. Como pedimos bastante, no hace falta insistir con la ensalada.

—De acuerdo. Oye, ¿cómo es el vicecomandante?

—Es un conversador nato. Hablar con él es tan ameno que pierdes la noción del tiempo, pero hoy fue complicado…

Su respuesta cautelosa disipó mi malentendido. Probablemente se sentía culpable por hacerme esperar.

«Ah, claro. Ruwen me es demasiado leal. No me abandonaría a propósito. Pero, ¿por qué pensé tan mal antes?».

En un estado más calmado, habría encontrado otra explicación, pero me envolví en negatividad. ¿Será por mi malestar físico? Cuando el cuerpo está exhausto, es difícil pensar positivamente.

—No, estoy bien. No tienes que disculparte.

Sonreí y me comí el último bocado de ensalada. Me gustó que la porción fuera pequeña, sin dejar sensación de pesadez. Fresca y ácida, tenía buena textura al masticar.

Al ver el plato vacío, Ruwen pidió el plato principal. Esperaba otra porción pequeña, pero sirvieron un salmón entero enorme.

—…Solo por confirmar, ¿no esperan que me lo coma todo solo, verdad?

Me asusté ante la imponente presencia del plato, pero Ruwen soltó una risa.

—Por supuesto que yo también comeré. Esta mitad.

Cortó el salmón exactamente por la mitad con un cuchillo.

—¿No quieres reconsiderar? Si me como esto, no podré ni moverme. ¿Seguro que no quieres más?

—¿Y qué tal esta cantidad?

Ruwen cortó un trozo pequeño de la cola.

…No hay opción. Cuando hay que actuar, se actúa. Tomé mi cuchillo y partí mi mitad en dos.

—Esto también es demasiado para mí.

—Coma más.

—Pero esto no es todo, ¿verdad? ¿No hay más platos? También pedimos postre.

—Entonces deberá comerse todo lo que siga también.

…¿Eh? De repente, sentí que debía aceptar. ¿Acabo de ser manipulado por Ruwen? Es raro, cada vez que comemos juntos, siento que me frena…

—Bueno… lo intentaré.

Pero no tenía intención de competir con Ruwen por algo tan trivial, así que acepté y me llevé un bocado a la boca.

El salmón estaba más rico de lo esperado. Las especias neutralizaban el olor a pescado, la carne era tierna y bien sazonada, con un sabor refinado. Como si fuera de un restaurante moderno.

«Es comprensible que sea popular».

Era un sabor revolucionario, difícil de encontrar en este mundo. Hasta me pregunté si alguien más había reencarnado y vivía en secreto. Hasta me hizo ver a Crombell con otros ojos.

—Está delicioso. ¿Cómo encontró el duque honorario este lugar?

—Eso no lo sé. ¿Quiere que lo averigüe la próxima vez?

—No, no hace falta. Solo me pareció curioso. No parece un gourmet.

Juzgar por apariencias no es correcto, pero la vestimenta y el aura de una persona suelen reflejar su personalidad. Crombell no parecía del tipo exigente con la comida.

—Es cierto. Durante las expediciones, a menudo lo vi comer pan duro y carne seca. Incluso los miembros de la unidad comían mejor que él.

—¿En serio? No lo haría sin razón. ¿Sabes qué hacía después de comer?

—…Recorría el campamento para animar a las tropas.

¿Cómo es que solo habla bien de él?

«Crombell… Crombell…».

Llegados a este punto, si estallara una guerra, quizá sería mejor dejar a Ruwen bajo su cuidado.

Por lo que escuché, no parece del tipo que confía ciegamente en su fuerza y actúa sin pensar. Al cuidar de todos, no solo de los caballeros, probablemente buscaba aumentar la lealtad y la moral.

«Da igual si lo hizo conscientemente o no».

Si fue intencional, es un estratega brillante; si no, significa que valora todas las vidas, sin importar rango. No habría necesidad de animar a las tropas si no buscara minimizar bajas y maximizar resultados.

«Cuando llegue el jardinero, le pediré que investigue a Crombell».

Saber más sobre él podría darme pistas sobre su final en la obra original. Quizá ni siquiera se lo mencione, pero al menos sabré si es seguro confiarle a Ruwen.

Si Ruwen está a salvo hasta el final de la guerra, solo tendré que preocuparme por la seguridad de Irene. Después, puedo recuperarlo. Si lo veo como una evacuación temporal, no hay problema en dejarlo.

—¿Y cómo es en combate? ¿Va al frente o supervisa desde atrás?

—…

¿Eh? ¿Qué pasa? ¿Por qué se desanimó?

Aunque ponía cara de póker, se veía taciturno. ¿Cometí otro error? Repasé la conversación, pero no encontré nada.

—¿Ruwen?

—Joven Maestro…

—Sí.

Su mirada bajó. Parecía costarle hablar, con los labios apretados.

—Puedes decirme lo que sea.

—¿Quería que…

Dudó, moviendo los labios, como si hubiera renunciado a algo antes de continuar con esfuerzo:  

—…que le presentará al duque honorario?



TRADUCCION: ROBIN
CORRECCIÓN: PATITA DE PERRO
RAW HUNTER: MALVADOS LTD


¿TE HAS CANSADO?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 83

    Next Post

  • CAPÍTULO 85
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks