Capítulo 21
En un dormitorio extraño, y además en la cama del cabeza de familia de Ruanax, pensé que no podría dormir, pero terminé quedándome profundamente dormida sin saber siquiera en qué momento.
Al abrir los ojos, sentí una frescura como si todo el cansancio físico y mental se hubiera desvanecido por completo. El exterior estaba completamente oscuro. Al mirar hacia la lámpara que iluminaba tenuemente el espacio, distinguí la figura de un hombre sentado en una silla, leyendo un libro. Justo en ese momento, como si hubiera notado mi mirada, levantó la cabeza y cerró el libro.
—Despertó.
Apenas se cruzaron nuestras miradas, Lionel se levantó de inmediato y se acercó a mí a grandes pasos. Vestía ropa de estar en casa, suelta y relajada, y su cabello estaba ligeramente húmedo. Como si acabara de salir de bañarse.
Esa vestimenta, tan distinta a su apariencia usual perfectamente arreglada, me hizo darme cuenta de nuevo de en qué cama estaba acostado. En el momento en que él se sentó en el borde de la cama, me incorporé de golpe.
—¿Cuándo llegó, Su Excelencia?
—Hm… Hace un rato —respondió Lionel, echando una mirada de reojo hacia la ventana cubierta por las cortinas.
—¿Y no me despertó…?
—Dormía muy bien.
No solo su ropa era relajada, también su expresión se había suavizado por completo. Parecía estar satisfecho, o quizás de buen humor. Probablemente la reunión de nobles se resolvió de forma bastante favorable.
Por lo que había dicho el Barón Sinnet, asistente de Lionel, parecía que había venido a buscarme en medio de la reunión, pero al menos no parecía haber salido perjudicado, lo cual era un alivio.
—Es una sensación extraña ver a alguien dormido en mi habitación.
—Oh… ¿En serio?
Bueno, tampoco es como si esto pasara seguido. A menos que tenga pareja.
«Ahora que lo pienso… ¿Lionel habrá estado alguna vez en una relación…?»
Para mí, es la primera vez.
Aunque claro, con la cantidad de experiencias indirectas que he tenido a través de la lectura, podría decirse que soy como un novato con experiencia previa. En ese momento, de pronto, él inclinó ligeramente el cuerpo hacia mí.
—Parece que mi cama te ha gustado.
No sabía qué responder, solo moví los labios sin emitir sonido alguno, y entonces él extendió la mano hacia mí.
Como si fuera a acariciar mi mejilla.
«Eh…»
Su mirada profunda y suave, estaba clavada en mí, la distancia entre nosotros se acortaba poco a poco…
«Oh no…»
Se sentía como si el tiempo se hubiese vuelto más lento.
En una noche profunda y oscura. Si un hombre y una mujer que han empezado a sentir atracción mutua están sobre una cama, ¿qué podrían hacer…?
«No será… ¿hoy?»
Ya habíamos llegado a tomarnos de la mano. Así que si íbamos más allá, naturalmente, solo quedaba “eso”.
Nada menos que mi…
«¡Primer beso!»
Con el corazón latiendo desbocado, su mano, que se movía lentamente, finalmente tocó mi mejilla.
«¿Debería… cerrar los ojos? ¿Cuál será el momento exacto para que se vea natural y bonito?»
Mientras lo pensaba intensamente, sus dedos se deslizaron desde mi mejilla hasta detrás de mi oreja con suavidad. Y entonces, sin mostrar la menor duda, retiró la mano.
—…
Fue entonces cuando entendí lo que realmente estaba pasando. Solo había intentado apartar un mechón de cabello que se había pegado a mi cara.
¿Primer beso? Qué tontería de primer beso…
Me invadió una vergüenza repentina. Por suerte, no llegué al extremo de cerrar los ojos o sacar los labios, así que fue un alivio total. Bajé la mirada sin razón, apretando los labios, y entonces escuché muy cerca el sonido de su ropa al rozar.
Al levantar la vista con disimulo, lo vi inclinando la cabeza, observando mi expresión.
—Si te casas conmigo, podrás dormir aquí todas las noches.
—¿Eh…?
Abrí los ojos como platos y miré a Lionel, quien me respondió con una sonrisa.
—No hay por qué alarmarse tanto. Era una broma.
«¿Una… broma?»
—¿Está diciendo que su propuesta de matrimonio fue una broma?
Entonces, ¿acaso también lo fue la vez pasada? Aunque, si pienso en cómo fue aquella situación, no parecía posible… pero aun así…
—¿Quién haría una propuesta de matrimonio en broma?
—…
Suspiré aliviada. La verdad es que, justo antes de quedarme dormida, ya había tomado una decisión: aceptaría la propuesta de Lionel. Si ahora resultaba que todo había sido una broma, y que si lo había creído era problema mío, me habría sentido herida… y avergonzada.
—Lo que quise decir es que, incluso si nos casamos, podrías dormir por separado —dijo Lionel al incorporarse de la cama—. Así que, si por casualidad eso es lo que te preocupa… quiero que sepas que no tienes por qué preocuparte.
¿Y por qué pensaría que me preocupa algo así?
De cualquier modo, no podía quedarme en su cama para siempre, así que me levanté con cuidado, quitándome las cobijas. Justo al bajar los pies al suelo, encontré un par de pantuflas suaves esperándome.
Lionel me las había traído.
—Debes tener hambre. Será mejor que comas algo. Si quieres darte un baño, puedes hacerlo mientras preparan la comida.
—Entonces me bañaré primero.
Solo de pensar en lo desastrosa que debía de ser mi apariencia en ese momento, quería salir corriendo al baño cuanto antes.
—Toma. La jefa de las doncellas dijo que necesitarías ropa para cambiarte, así que la recibí por adelantado —dijo Lionel, entregándome una caja.
—El baño está por allá.
—Ah… Gracias, Su Excelencia.
Mientras caminaba hacia el baño con la caja en brazos, me arrepentí un poco. Después de todo, como necesitaba ropa limpia, bien podría haber regresado a la residencia anexa y usar el baño de mi habitación. Pero ahora, además de la cama, también estaba usando su baño, y eso se sentía… un poco vergonzoso e incómodo.
Tal vez debí haber dicho que quería cenar primero. Sin embargo, al entrar al baño, abrí los ojos de par en par.
El baño de la residencia anexa ya era incomparable con el que tenía en mi habitación en Solen, pero el del cabeza de familia… Estaba a un nivel que, en mi vida anterior, solo podría compararse con la suite más lujosa de un hotel de los que cobran millones por noche.
Abrí el grifo y dejé correr el agua caliente con fuerza, y luego me dediqué a mirar los aceites aromáticos alineados en fila. Algunos frascos tenían flores dibujadas, y abrí las tapas para oler su fragancia.
Justo antes de quitarme la ropa, por un instante pensé en el hecho de que Lionel estaba al otro lado de la puerta, pero lo olvidé enseguida y me lancé al agua con aceites aromáticos.
Esto debía ser la cúspide del lujo.
«Aaaah… qué delicia…»
No tenía idea de qué flor se trataba, no podía saberlo solo con la ilustración, pero el aroma dulce y suave era justo de mi agrado. En el fondo, quería quedarme treinta minutos, una hora, hasta que mis dedos y pies se arrugaran por completo. Pero no debía olvidar que ese baño no era mío.
Con cierta pena, me sequé el cuerpo con una toalla y abrí la caja. Y en el momento en que saqué las prendas de ropa que había dentro, me quedé completamente paralizado.
—¿Qué es todo esto…?
Ya sabes, esas situaciones cliché que suelen aparecer.
La protagonista femenina empieza a angustiarse y a deprimirse pensando que, como el protagonista masculino no da ningún paso, tal vez no la ve como una mujer. Y normalmente, cuando la historia toma ese rumbo, algún personaje secundario (que hace el papel de alivio cómico) le regala a la protagonista algo como una “lencería de ataque”. Gracias a eso, la paciencia que el protagonista masculino había estado conteniendo hasta ahora se rompe en mil pedazos.
Entonces, con el sello liberado, el protagonista se lanza sobre ella como una bestia…
«¿Por qué hay una ropa interior así justo aquí…?»
Y para colmo, la prenda exterior que habían preparado era poco más que un camisón largo.
«La jefa de las doncellas en la mansión Ruanax es… bastante liberal.»
A diferencia de Keil, el sirviente que se angustiaba por si su señor cruzaba la línea con alguien del templo, ella preparó esto como deseándome una noche ardiente.
—Hmm… —miré alternativamente entre la ropa que me había quitado y las pocas prendas dentro de la caja—. Pues… me la pondré.
Después de todo, ya había decidido casarme con Lionel, ¿qué más daba? Aunque parecía que le agradaba, lo más seguro era asegurarme de conquistar su corazón por completo.
Y además…
Ya que había llegado a este punto, solo había una cosa que quería comprobar.
Durante la publicación de “La noche en que las serpientes se enredan”, hubo un comentario sobre Lionel que, dadas las circunstancias actuales, no podía tomarme a la ligera.
[ BEST. CuandoVeoBodriosAúllo
¿En serio el hermano de la protagonista sigue soltero? Es demasiado. ¿No le preocupa la sucesión siendo la cabeza de un Ducado? ¿O será que no le funciona el X?
La noche que las serpientes se enredan, (Capítulo 139)]
La mayoría de las respuestas a ese comentario decían que no, que era imposible, pero aun así… ¿quién sabe? Si lo tomaba a la ligera, podría arruinar una relación importante y significativa desde el principio.

TRADUCCIÓN: KLYNN
CORRECCIÓN: ANNAD
RAW HUNTER: ANNA FA