Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 9

Mientras se relamía los labios y avanzaba con paso decidido, comenzó a sentir algo punzante. Era nada más y nada menos que la intensa y densa hostilidad que Lionel le estaba dirigiendo.

«¿Qué le pasa? ¿Por qué esa actitud?»   

Entonces notó que Lionel tenía el torso desnudo, con solo la chaqueta colgando sobre los hombros.

«No me jodas… ¿se acostaron?»

Era una suposición difícil de creer.

Lionel era alguien que no mostraba el más mínimo interés por nadie (hombre o mujer, noble o plebeyo) y jamás se molestaba en crear vínculos con nadie.

¿Y ahora había pasado la noche con una sacerdotisa del templo, ni siquiera una señorita noble?

«No puede ser.»

Aunque lo consideraba absurdo, Danteer no pudo evitar acercarse más a la linda sacerdotisa y sentarse justo a su lado. De ella emanaba un aroma dulce. Había una mezcla entre un leve perfume de jabón y el cálido olor del sol.

{—¿Hola?}

{—A-ah… hola.}

Respondió la sacerdotisa dejando la taza de té con educación, mientras Danteer recorría con la mirada lentamente su rostro. Se parecía a una delicada muñeca de porcelana moldeada por un artesano, o a un ángel inocente sacado de un vitral. Sus ojos púrpura brillaban con un fulgor sagrado, y sobre ellos caían unas pestañas largas teñidas de un rosa muy suave.

{—Sacerdotisa, ¿cómo te llamas?}

Apenas levantó los dedos con ganas de tocarla, preguntando por su nombre, cuando Lionel se lanzó hacia él como una bestia furiosa y le agarró del cuello del abrigo. Y lo siguiente que vino fue una lluvia de palabras afiladas llenas de una rabia tan feroz que resultaba escalofriante.

Estaba tan desconcertado que no alcanzó siquiera a sorprenderse del todo.

No podía decirse que fueran cercanos, pero sí que se conocían desde hacía mucho. Por eso mismo, aquello le resultaba aún más desconcertante.

«¿Este tipo es de verdad Lionel Ruanax?»

¿Estaría bajo algún tipo de maldición? ¿O habría caído del caballo y se habría golpeado la cabeza?

De no ser así, no se explicaba que ese Lionel Ruanax, tan inexpresivo y controlado, estuviera mostrando  un cambio emocional tan extremo… hacia él.

«E-espera… ¿qué…?»

¿Acaso… lo había arrojado por la ventana?

—¿Te gustó tanto como para llegar a eso?

—¿Perdón? ¿De qué habla?

Por eso lo había hecho.

Por eso había decidido gastarle una broma con la doncella de la casa Ruanax con la que solía divertirse.

Annad: ¡¿Qué clase de bromas son esas?! Ugh. Yo tengo un concepto completamente diferente. Ja, ja, ja.

La convenció fácilmente diciéndole que, si Vivian la despedía por lo que hicieran, él la contrataría en la mansión Orthatum. Con esa promesa, logró que trajera a la linda sacerdotisa hasta la habitación de Vivian.

Vivian había salido, invitada a una fiesta de té. Lionel se encontraba en el palacio por una reunión con los funcionarios. No había nada de qué preocuparse.

«Pero no obtuve nada útil.»

Lo único que había conseguido era un nombre que ni siquiera sabía si era real.

«Vino del monasterio, ¿eh? Está claro que no es una mujer fácil de manejar.»

Recordó su rostro sereno. Aun después de presenciar algo que haría palidecer a cualquiera, ella no había mostrado la menor alteración.

—Esa sacerdotisa… ¿no crees que tu amo la trata de forma especial?

Mientras se abotonaba el escote, la doncella ladeó la cabeza.

—Ahora que lo dice… hay rumores entre el personal. Dicen que el señor la invita a comer casi todos los días, y que cuida muchos detalles personalmente…

—Hmm… Así que era cierto.

Danteer se acomodó la ropa mientras pensaba en la sacerdotisa que se había presentado como “Sasha”.

TOC, TOC.

Tras dos golpecitos espaciados en la puerta, esta se abrió.

—¡…!

Por muy despreocupado que fuera Danteer, esta vez no pudo evitar quedarse verdaderamente sorprendido.

Dado que los nobles rara vez hablaban de forma directa, las reuniones del consejo eran infames por durar mínimo medio día, incluso cuando se resolvían con rapidez.

Por eso, estaba seguro de que Lionel no regresaría en al menos un par de horas… pero ahí estaba, de pie en la entrada.

—¿Por qué estás tú aquí en lugar de Vivian?

Lionel lanzó una mirada dura a la doncella, que temblaba completamente pálida, y luego a Danteer, que apenas lograba ocultar su desconcierto. Luego entró al salón.

Aunque intentaran disimular, era evidente lo que había ocurrido allí. El olor delataba la naturaleza de lo sucedido, y ni aunque se hubieran acomodado la ropa con prisa habrían podido engañarlo.

Frunciendo el ceño, Lionel abrió de par en par la ventana y se dirigió a la doncella.

—Sal. Espera afuera tu castigo.

—S-sí, señor…

Con el rostro invadido por el miedo y la incertidumbre, la doncella abandonó la habitación.

Si la hubiera descubierto la inocente y dulce Vivian, tal vez habría tenido alguna posibilidad. Pero ser atrapada por el propio jefe de la familia solo podía significar el castigo más severo. Claro que a Danteer eso le daba igual. Había prometido darle un puesto en su mansión si la despedían, y lo cumpliría. Pero hasta entonces, lo que ocurriera con ella era asunto exclusivo del dueño de la casa.

—Vivian salió a una fiesta de té. Vine a verla, pero como ves, no se encontraba en su habitación.

Trató de justificarse con una sonrisa ligera, pero Lionel lo observaba desde arriba con una mirada gélida. Danteer se recostó con fingida tranquilidad en el sofá, pero al lanzar una mirada rápida hacia Lionel, sintió que el corazón se le encogía. A pesar de su actitud desenfadada, Danteer había vivido toda su vida pendiente de las miradas ajenas, agachando la cabeza cuando hacía falta. Y por eso, era capaz de reconocerlo.

Lionel estaba evaluando.

Calculando si valía más la pena deshacerse de lo que tenía frente a él… o dejarlo vivir por ahora.

Un escalofrío lo recorrió por completo, como si estuviera al borde de un precipicio, a punto de caer.

Podía asegurarlo: ni siquiera frente al emperador o a Axion había sentido un miedo tan visceral como el que sentía ahora.

«Joder… este lunático…»

Quiso sonreír con la misma naturalidad de siempre, fingiendo no haberse dado cuenta de nada, pero no pudo evitar que las comisuras de los labios le temblaran.

Estaba seguro. Si el juicio de Lionel se inclinaba tan solo un poco hacia la opción de eliminarlo, su cabeza rodaría sin que pasara siquiera un segundo.

Sería una muerte miserable.

Y aunque fuera un bastardo, seguía siendo un noble con sangre real. Aun así, nadie se atrevería a responsabilizar a Lionel si lo ejecutaba en ese instante. Nadie en su sano juicio querría enfrentarse a los Ruanax.

Danteer, sintiendo un escalofrío tan real que le hizo imaginar que ya había sido decapitado, se llevó una mano al cuello para acariciarse la nuca sin darse cuenta.

Fue entonces cuando Lionel, que lo miraba con indiferencia, dio un paso hacia él.

—Solo tres veces. Eso es lo máximo que voy a tolerar.

Los ojos de Danteer se abrieron como platos.

Curiosamente, lo que sintió en ese momento fue alivio.

Alivio porque, al menos por ahora, Lionel había decidido perdonarle la vida.

—Después de eso, experimentarás lo peor que puedas imaginar. Hoy has usado una de esas tres.

—…

Una advertencia clara.

Pero Danteer comprendió algo más al escuchar esas palabras.

Lionel no le estaba advirtiendo por lo que pudiera pasar entre él y Vivian.

De haber sido así, ya habría agotado las tres oportunidades hace mucho.

Un paso. Luego otro.

Lionel redujo la distancia hasta detenerse justo frente a él.

Apoyó una mano sobre el respaldo del sofá, se inclinó hacia adelante… y fijó sus ojos en los suyos.

—Actúa como si no hubieras visto nada. Como si no hubieras oído nada. No preguntes, no te intereses por nada.

Definitivamente, había algo en esa sacerdotisa llamada “Sasha”.

Algo que iba más allá de si le gustaba o no como mujer. Algo que parecía un secreto… importante. Muy importante.

—Porque si no lo haces, Danteer Orthatum… tú, de verdad…

En el momento en que aquella voz baja y rasposa, casi ronca, se filtró entre los labios de Lionel…

—…vas a morir.

Danteer sintió que se perdía en los ojos rojos de Lionel, como si en ellos hubiera vislumbrado su propio futuro. Se vio a sí mismo decapitado. Luego, desmembrado. Ahorcado. Acribillado por una espada que le atravesaba el corazón.

Cada una de esas muertes era tan vívida, tan real, que sintió cómo el aire se le cortaba.

Un dolor indescriptible, que jamás había experimentado, lo envolvió como si fuera un eco fantasma. Un dolor ajeno que su cuerpo reclamaba como propio.

Annad: Tengo muchas teorías conspirativas, a este punto, en mi cabeza. 🧐

KH… ¡GHH…!

Su cuerpo entero comenzó a temblar como si estuviera en convulsión.

Un zumbido se apoderó de sus oídos. Su visión se nubló. Voces, cientos… miles de voces le susurraban al oído al mismo tiempo, devorándole la mente poco a poco.



TRADUCCIÓN: KLYNN
CORRECCIÓN: ANNAD
RAW HUNTER: ANNA FA


¿TE HAS CANSADO?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 8

    Next Post

  • CAPÍTULO 10
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks