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Capítulo 12

—¿Se refiere a si alguna vez me he enamorado a primera vista?— repitió Eun Sung-jun.

No era porque no entendiera lo que quería decir Beom-ho, sino porque le resultaba extraño oírle hacer esa pregunta.

Si fuera cualquier otra persona, no habría pasado nada. ¿Pero Eun Beom-ho? ¿Preguntando sobre el amor? Eso era lo que le confundía. Toda su rutina diaria giraba en torno al trabajo y el entrenamiento. Ni siquiera pestañeaba ante la interminable sucesión de citas a ciegas que le organizaban. Su abuelo se estaba tirando de los pelos de frustración.

—Bueno, supongo que sí.  

Sung-jun respondió lentamente. Cualquiera que tuviera un mínimo interés en las citas probablemente había utilizado la frase “amor a primera vista” al menos una o dos veces al conocer a alguien que cumplía todos los requisitos. Incluso alguien como Sung-jun, sin ninguna experiencia en citas, había pasado por eso.

—Cuando estaba en el instituto en Estados Unidos, había un chico mayor que yo en mi club, era un Suin perro. Me enamoré de él. Y entonces…

Levantó la vista hacia el techo, murmurando como si intentara recordar algo, y luego empezó a doblar los dedos uno por uno.

—¿Qué hizo?

—Fue mi primer amor. Recogí unas flores del jardín de la escuela y le confesé mi amor. Pero él era alérgico al polen, así que se enfadó conmigo. Luego me llevaron a la oficina del director por pisar el jardin. ¿Y al día siguiente? Ni siquiera se acordaba de que le había confesado mi amor. Me confundió con otra persona.

Resulta que los Suin perro tienen muy mala memoria.

*Ceo: Si soy…

—Y luego, en la universidad, me enamoré de un Suin serpiente de una de mis clases generales….

—¿En serio?

Mientras Beom-ho respondía, Sung-jun bajó la mirada. Pensar en sus antiguos enamoramientos no era precisamente desagradable, pero había algo en ello que le hacía detenerse.

—Pero ¿por qué me lo pregunta, Señor? ¿De verdad le interesa mi historia de amores no correspondidos?

Como Sung-jun tendía a enamorarse rápido y fácilmente, había tenido bastantes momentos de “amor a primera vista”. Sus enamoramientos eran de todo tipo: hombres serpiente, hombres perro, humanos normales, incluso una vez un pequeño hombre hámster.

Si tenía o no un “tipo” era un misterio. Había sido rechazado tantas veces que no podía recordar la mayoría de ellas. ¿Y después de todo eso? Ni siquiera había tenido un solo romance real.

—Sí. ¿Puede contarme un poco más sobre alguna de esas historias?

Pero ahí estaba Beom-ho, preguntando en serio sobre un recuerdo tan tonto y sin sentido.

—Eh… ¿Se lo explico como si fuera un hilo de X? ¿O lo escribo como un trabajo de investigación?

Eun Beom-ho se reclinó ligeramente en su silla, con la mirada fija, genuinamente intrigado.

—Enamorarse a primera vista es como un accidente de tráfico: no se puede predecir ni planificar.

Sung-jun comenzó, recordando una clase de su primer año de universidad, un curso de psicología general.

—Lo que más me impactó fue cuando el profesor dijo: El amor a primera vista es en realidad un error cognitivo del cerebro.

Se calló, con la mirada perdida en una montaña lejana, y de repente se volvió con una mirada aguda, como si acabara de darse cuenta de algo.

—Espere… ¿por qué se lo toma tan en serio? No me diga que nunca ha tenido una relación.

Sung-jun ladeó la cabeza, con un tono entre incrédulo y burlón. Claro, él tampoco había salido con nadie, pero aun así, ¿no estaba exagerando? ¿Por qué su jefe le preguntaba por su vida amorosa con los ojos brillantes como un adolescente enamorado?

Había salido a cenar una vez con la jefa Jung, alguien que le gustaba vagamente, pero eso era lo más lejos que había llegado. No era suficiente para llamarlo experiencia.

¿Pero Eun Beom-ho? Durante toda la universidad, había estado rodeado de gente constantemente. ¿Por qué iba a ser él quien le preguntara por el amor?

Beom-ho no era cualquiera, era el estudiante de último curso ideal que todos admiraban, aquel de quien la gente hablaba en voz baja con ojos brillantes. Mientras tanto, Sung-jun era solo… el chico con una serie de amores no correspondidos.

Y, sin embargo…

Beom-ho se recostó en su lujosa silla y giró lentamente el asa de la taza de té que tenía en la mano. Luego, con un gesto tranquilo, dijo:

—No.

—Pero… eras muy popular.

—Ser popular y tener una relación no es lo mismo.

Negó con la cabeza con firmeza.

—Vaya. ¿Ni siquiera cuando estabas en su forma de bestia? ¿Con otros Suin?

Sung-jun no pudo ocultar su sorpresa. Beom-ho era un tigre de pura raza, descendiente directo de un linaje alfa dominante. Si hubiera querido conocer a otros Suin, no le habría resultado difícil.

—Pensaba que la gente se peleaba por usted. ¿No hacen eso los tigres?

Como Suin serval, Sung-jun no estaba muy familiarizado con las costumbres de los tigres. Pero, por lo que sabía, los instintos y la personalidad de los hombres tigres solían cambiar dependiendo de si estaban en forma humana o en su verdadera forma bestial.

Algunos Suin actuaban de forma fría y desinteresada cuando estaban en forma humana, afirmando que no les importaba el amor, pero durante la temporada de apareamiento, cuando estaban en su verdadera forma, eran completamente diferentes y cambiaban de pareja sin ningún tipo de apego emocional.

—Bueno… no lo sé. 

Respondió Beom-ho simplemente.

Tomó otro sorbo de su té caliente, como si no tuviera nada más que decir. Sin cambiar su actitud tranquila, Eun Beom-ho habló en un tono uniforme.

—Incluso si lucharan por mí, las tigresas tienen demasiado orgullo como para hacerlo delante de un macho. Es una cuestión de dignidad de la montaña y del orgullo de un rey.

—¿Es así?

—Sung-jun. Los tigres odian la vida en grupo más que nada. Son extremadamente individualistas. También son celosos: si su pareja se enrolla con otra, no pueden ni mirarla. Si alguna vez hubiera salido con alguien o… me hubiera apareado, ya estaría casado. Y una vez que se interesan, el más fuerte rodea al más débil, esperando una oportunidad. Incluso si es una hembra la que da vueltas, comienza con una lucha de poder. El que gana puede inmovilizar al otro. Es conservador: la primera experiencia es la definitiva.

Dejó la taza de té sobre la mesa y soltó un largo suspiro. Su suave sonrisa ocultaba algo afilado, frío, cortante.

—¿Y los servales?

—Vaya, ¿estamos en la dinastía Joseon o qué? Nosotros no somos así. Salimos libremente. Esperar una oportunidad y dominar a alguien… Eso es porque usted es un puro, ¿no?

Sung-jun había oído rumores de que los Suin tigre eran absurdamente conservadores y anticuados. Ahora se daba cuenta de lo que eso significaba realmente. 

¿La primera experiencia es la definitiva? En un mundo en el que las citas casuales eran la norma, ¿qué clase de norma era esa?

—No estoy del todo seguro, pero quizá. Compartimos los mismos genes, así que quizá sea similar. En fin, ¿qué hay de los servales?

—Los servales… Bueno, nada especial. Los Suin servales en general somos muy parecidos a los humanos.

Sung-jun pensó en la historia de amor de sus padres. Ambos eran Suines servales libios que se habían conocido en un viaje de negocios a Oriente Medio y se habían enamorado a primera vista. 

No era su primera relación, solo una conexión casual que les llevó a salir juntos. Intercambiaron números, tuvieron citas… Todo fue muy normal.

No todos los Suin se dejaban llevar por instintos extraños. La mayoría de los Suin comunes, los que solo tenían orejas o colas visibles, apenas se diferenciaban de los humanos. Sung-jun incluso había vivido toda su vida creyendo que él mismo no era diferente de un humano.

—Si nos enamoramos a primera vista, simplemente expresamos nuestro interés como es normal. Por supuesto, el que se enamora primero suele acabar siendo la parte sumisa. Así que nos lanzamos a la aventura y mostramos nuestro encanto.

—…

—El que corteja debe pedir el número, hacer regalos… Así es como se expresa el interés, ¿no?

—Si yo fuera un Suin pájaro, recogería ramitas o plumas para construir un nido juntos, pero los servales de hoy en día son modernos. Normalmente solo les seguimos en las redes sociales, o…

*Ceo: O en discord o en una novela, ya solo se enamoran de personajes 2d :v

—…

—Invitarles a un bufé de carne. Al fin y al cabo, los carnívoros comen mucha carne. Así que lo mejor es usar la comida.

En opinión de Sung-jun, la respuesta más natural al amor a primera vista era simplemente mostrar afecto. Compartir algo que le gusta. Intercambiar conversaciones divertidas. A partir de ahí, la relación se desarrollaría de forma natural.

—¿En serio? Pero solo sé una cosa que le gusta.

Ese murmullo hizo que las orejas de Sung-jun se movieran con curiosidad. Se animó y esbozó una sonrisa emocionada.

—Espere… Director general. ¿Me está diciendo en serio que se ha enamorado de alguien a primera vista y me está pidiendo consejos para ligar?

Sus ojos brillaban. ¿La idea de que el director general, aparentemente perfecto, estuviera tan nervioso por el amor? Era demasiado interesante. ¿Quién podría ser?

—Sí. Aún no somos íntimos, pero hay otro problema.

—¿Cuál?

—No creo que sea un Suin de sangre pura.

La expresión de Beom-ho se volvió seria.

Era fácil suponer que ser un Suin de sangre pura solo tenía ventajas. Pero esa era una visión superficial. La verdad era que su fuerza provenía de la potencia de las feromonas que desprendían, lo que la gente solía llamar energía.

Aunque esa energía les ayudaba durante la época de celo al intensificar la atracción, también tenía un lado oscuro: el aura de un depredador que podía dominar físicamente o paralizar a los demás.

Alguien no acostumbrado a esas feromonas inevitablemente colapsaría bajo su peso. En la antigüedad, era una ventaja para la supervivencia. Pero en la sociedad moderna, donde los humanos y los hombres bestia coexistían, era más como un castigo.

—… Director general. Espere. No pensaba que era de sangre pura y…

—¿Qué?

—No lo montó ni nada por el estilo, ¿verdad?

—No exactamente… Se lo explicaré más tarde.

—Aaaaahhh. 

Suspiró y se pasó la mano por el pelo.

Al verlo así, algo tiró del corazón de Sung-jun. El hombre que siempre parecía perfecto, guapo, impecable y envidiable de repente parecía una persona normal con preocupaciones. Alguien que luchaba por conectar, como todo el mundo.

—Sí, es difícil para los de sangre pura encontrar pareja, ¿verdad? Si alguien no puede soportar su energía, podría desmayarse literalmente con solo mirarle a los ojos. ¿Y si intenta dominar a alguien que ni siquiera es un tigre? Eso podría acabar muy mal.

Incluso sintió… un poco de pena por él.

—Ah, creo que sé una solución. ¡Prusten!

Los ojos de Sung-jun se iluminaron, emocionado por la idea repentina.

—¿Prusten?

Beom-ho frunció el ceño al oír la palabra.

Prusten: una forma de vocalización utilizada por grandes felinos como los tigres o los leopardos. Entre los hombres bestia, era una especie de expresión emocional. En concreto, una forma de comportamiento de cortejo que mostraba afecto y amistad.

En resumen: transformarse en su forma bestial, o algo parecido, y liberar suavemente sus feromonas para ayudar a la otra persona a adaptarse.

La preocupación de su rostro desapareció. Sus rasgos afilados se iluminaron con interés. Asintió lentamente, como si la idea tuviera sentido.

—He oído hablar de eso.

—El problema son las feromonas, ¿verdad? ¿Esa energía? Necesita contacto para compartirla, pero si libera demasiada de golpe, se desmayarán.

—Exacto.

La expresión de Beom-ho se volvió seria de nuevo. Aunque vivía como un humano, la mitad de él seguía siendo una bestia.

Sabía que tenía feromonas de caza y de apareamiento, pero estaba claro que no sabía cómo utilizarlas correctamente.

—Entonces solo hay una solución. Entra en contacto con él en su forma bestial. Lo leí en un artículo de investigación: cuando un Suin de pura raza quiere unirse a un hombre que no es bestia o a un Suin común, necesita liberar feromonas a través del contacto físico en su forma original para ayudarles a adaptarse.

—…

—¿Recuerda cuando me dijo que la gente lo confunde con un serval cuando está en su forma juvenil?

—Sí.

—Y cómo dijo que la mayoría de la gente ni siquiera puede distinguir entre un serval y un gato doméstico normal.

Eso podría jugar a su favor. Aunque… supongo que sería difícil ir por ahí tocando a los humanos de esa manera. 

—Ah, pero…

Sung-jun se calló y miró de reojo a Beom-ho.

Sabía muy bien lo humillante que debía de ser para un hombre bestia rebajarse así, exponer su forma bestial a un humano solo para compartir feromonas. No eran animales mendigando golosinas en un zoológico. Tenían orgullo.

Pero, para su sorpresa, Beom-ho no parecía ofendido. Al contrario, arqueó las cejas con interés.



TRADUCCIÓN: CEO
CORRECCIÓN: MR
RAW HUNTER: MALVADOS LTD


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