Capítulo 22
Cualquiera que lo viera pensaría que su expresión era de total naturalidad. Si alguien que lo conociera bien, como el jefe Yang o Yu-cheol, lo hubiera visto, se habría quedado sin palabras por la incredulidad; pero para Yeon-woo, eran palabras como un rayo caído del cielo. En sus oídos resonaban como un eco las palabras: “Yo también me quedaré sin comer, supongo”.
«¿Pasar hambre? ¿Dice que va a pasar hambre? ¿Por mi culpa?»
Yeon-woo miró el cuerpo fuerte de Kang Ji-hyuk. Si alguien con un cuerpo así se saltara una comida, le parecería aún más doloroso que a sí mismo. Él ya se había acostumbrado, pero al principio, ¿no había sido tan duro que había deseado morir? No quería que Kang Ji-hyuk pasara por ese sufrimiento.
─No importa lo que sea, está bien. No te preocupes por el precio. ¿Entendido?
Yeon-woo asintió con todas sus fuerzas. Al pensar que la comida de Kang Ji-hyuk dependía de él, sintió un peso en los hombros de forma automática.
─Qué buen chico.
En el momento en que su gran mano tocó su cabeza, Yeonwoo se dio cuenta de que su corazón latía fuerte y rápido. Mucho más rápido de lo habitual. Su rostro se sonrojó, y su boca se secó. No era por nervios, sino por la emoción.
Deseó que su mano no se apartara de su cabeza, que le acariciara un poco más.
***
Kang Ji-hyuk.
Kang Ji-hyuk, quien le había impuesto una tarea a Yeon-woo, inclinó la cabeza hacia atrás. Al principio, lo había conocido solo para ver si le resultaba atractivo o no, pero al darse cuenta, ya le estaba dando todo a Yeon-woo. Le había dado de comer lo que quería, le había puesto un teléfono en las manos y le había comprado ropa. Incluso, lo había llevado a su casa.
Cada vez que Yeon-woo actuaba con torpeza, en lugar de sentir irritación, sentía lástima y tristeza. Incluso cuando no podía decir simplemente “no” o cuando solo le preguntaba qué quería comer, Yeonwoo abría los ojos en señal de sorpresa, como si hubiera escuchado algo increíble.
Nada de eso le agradaba.
«¿Debo darle más alcohol?»
No, no. Kang Ji-hyuk recordó a Yeon-woo borracho. En ese momento, estaban en un salón donde todos podían verlos, así que pudo controlarse, pero en un espacio donde estuvieran a solas, no podía darle alcohol a Yeon-woo. Si lo hiciera, podría perder el control.
«No puedo convertirme en una bestia.»
Por supuesto, él mismo era una bestia. Pero al menos frente a Yeon-woo, no quería comportarse de esa manera. Sabía lo suficiente para entender que incluso una bestia no debe hacer ciertas cosas.
─Haa.
Estuvo a punto de fumar un cigarrillo, pero Kang Ji-hyuk negó con la cabeza.
«No puedo fumar frente a él.»
En lugar del cigarrillo, tomó la copa de licor. La bebida en el vaso formó pequeñas ondas. Mientras las miraba, los recuerdos de la noche anterior con Yeon-woo surgieron como una panorámica.
***
Desde el principio, era una mentira absurda. Decir que no podía beber alcohol. Si Yu-cheol o el jefe Yang lo hubieran escuchado, habrían agitado las manos, riéndose de semejante tontería. “Si vas a mentir, al menos inventa algo creíble”, seguramente le habrían dicho como regaño.
Incluso él mismo se sentía desconcertado por lo que había dicho. Si Cha Yeon-woo le hubiera preguntado, “…¿Es mentira, verdad?”, tenía planeado responder que solo era una broma.
─… Te lo elegiré.
Sin embargo, la respuesta que recibió fue increíblemente pura. Con los labios apenas abiertos, Yeon-woo asintió con una expresión que parecía decir que aquello era posible, lo que hizo que Kang Ji-hyuk soltara una sonrisa.
«Dice que ha sido llevado a reuniones con alcohol muchas veces.»
¿Será que, a diferencia de lo que parece, puede beber bien?
Sin embargo.
─P-para él, un cassis frappé, por favor.
Cha Yeonwoo no podía beber nada de alcohol. Por eso le habría recomendado ese cóctel. Estaba claro que no sabía el significado oculto de ese cóctel.
Si la persona sentada frente a él no hubiera sido Cha Yeon-woo, sino alguien más, le habría gritado, preguntándole de dónde sacaba esas tonterías. Sin embargo, al ver el rostro inocente de Cha Yeon-woo, no sintió el deseo de hacerlo.
«Es aún más lindo de lo que pensaba.»
Cha Yeon-woo le parecía adorable. La forma en que lo miraba constantemente con sus grandes ojos redondos, evaluando cada reacción, y cómo intentaba ocultar su nerviosismo, todo le resultaba tierno.
A pesar de haberlo llamado “bebé” de manera impulsiva, ese apodo le quedaba perfectamente a Cha Yeon-woo.
Le pareció tan entrañable que tratara de mantener la conversación, que decidió tenderle una mano momentáneamente. Como la mayoría de los chicos de su edad asistían a la escuela, asumió que Yeon-woo también lo haría.
Supuso que Cha Baejoo, quien estaba siempre deseoso de obtener el mejor precio, lo habría enviado a la escuela, esperando así ganar algo más de dinero.
─¿Vas a la escuela?
─N-no voy.
Al ver cómo su expresión se tornaba triste de repente, Kang Ji-hyuk apretó los dientes. El rostro de Yeon-woo, que respondía con un “no”, mostraba una tristeza tal que parecía que podría romper en llanto si lo tocaban, derramando lágrimas y sollozando.
Por poco se deja llevar por esa expresión y casi dice, “¿Quieres que te envíe a la escuela?” Ah, no sería una mala idea. De todas formas, era alguien que pensaba tener a su lado por mucho tiempo, así que le permitiría hacer lo que deseara. Y si lo que quería hacer era estudiar, y no beber, fumar o pelear, obviamente se lo permitiría.
«Es como si estuviera criando a un niño de verdad.»
Pensando así, Kang Ji-hyuk agitó su copa. Era una bebida dulce que no había probado desde la primera vez que bebió alcohol. Normalmente, no le hubiera prestado atención, pero al ver cómo Cha Yeon-woo miraba su propia copa como si fuera veneno, no le pareció tan mal.
─¿Hacemos un brindis?
Cha Yeonwoo miraba la copa, dudando como si supiera que no podría beberla, pero luego asintió con fuerza. Si hubiera pedido cambiarla, Kang Ji-hyuk habría estado dispuesto a hacerlo, pero esa expresión determinada, como si fuera a enfrentarse a una guerra, le pareció tan linda que quiso molestarlo un poco más.
─Salud.
Y entonces.
─¿Cariño?
─¿Hmm?
Si hubiera sabido que lo bebería de un trago y se desplomaría, nunca le habría dicho que lo hiciera de un solo sorbo. No, en realidad, cuando cambió de copa, debería haberlo dejado en paz.
Cada vez que Cha Yeon-woo se quejaba de que tenía calor y agitaba la ropa, su cuello rojo y sonrojado quedaba al descubierto. Mirándolo fijamente, desvió la vista hacia otros lados. Podía sentir las miradas de quienes lo observaban fijamente. De repente, su ánimo se desplomó.
─¿Tienes calor?
─Sí, hace calor.
Cuando Cha Yeon-woo, que se quejaba del calor, apretó su mano con fuerza, Kang Ji-hyuk apretó los dientes sin darse cuenta. Además, Yeon-woo comenzó a acariciar su propia mano como si le sorprendiera. Era Cha Yeon-woo quien frotaba su cara contra la copa, pero él no entendía por qué sentía calor en su propio rostro.
«Ah, mierda.»
Su entrepierna se sintió pesada. Kang Ji-hyuk pensó que ya era el momento de levantarse. Estaba borracho, y al estar viendo a un niño tan joven, cuya piel todavía no tenía vello, comenzar a reaccionar de esa forma… no era un comportamiento digno de un hombre. Yeon-woo siguió frotándose sobre su mano por un rato y luego dejó caer la cabeza hacia abajo. No mostraba signos de estar recuperándose de la borrachera. Pensó que lo mejor sería llevarlo a la cama.
─Cariño, ¿mejor subimos?
Cha Yeon-woo, con la cara en la barra, levantó la cabeza de golpe. Se notaba que el alcohol ya lo había afectado, ya que sus mejillas y lóbulos de las orejas estaban rojos. «Qué adorable. Si lo besara, ¿qué sabor tendría?» La saliva se acumuló en su boca.
─P-perdón, por llamarle Ji-hyuk. No debería haberlo llamado así.
Su charla borracha también le parecía adorable. Tan pronto como lo llamó Ji-hyuk, recordó su rostro palidecer, como si se hubiera asustado.
─Es natural que terminaras siendo mayor que yo.
─¿De verdad me vi tan mayor?
─S-sí.
Injustamente molesto por haber cometido ese error, Yeon-woo frunció los labios. Sin querer, su mirada se dirigió a esos labios. ¿Será que los labios también se ponen rojos al embriagarse? Kang Ji-hyuk, en lugar de enfocarse en los labios de Yeon-woo, masticó un cubo de hielo. En lugar de calmarse, su temperatura solo aumentaba.
─Parecías unos diez años mayor que yo.
─¿De verdad? Tienes buena vista.
La diferencia de edad entre ellos era justamente esa.
─¿Entonces debería llamarte Señor todo el tiempo?
─¿Cómo quieres llamarme? Llámame como quieras.
No le importaba si Yeon-woo lo llamaba “Ji-hyuk”. Sería lindo a su manera.
─Dueño.
«… ¿Qué?»
Kang Ji-hyuk, quien estaba apoyado en su barbilla, dejó caer la cabeza por un momento. La respuesta inesperada le hizo toser involuntariamente.
Esperaba algo como “Hyung, Ji-hyuk, Señor Ji-hyuk” o simplemente “Señor”. ¿Dueño? Esa palabra, a diferencia de las otras opciones, ni siquiera podía usarse en la vida diaria.
─Dueeeño.
─¿Soy tu dueño?
─Sí, dueño.
Preguntó de nuevo solo para asegurarse, y la respuesta fue la misma. Kang Ji-hyuk sintió innumerables miradas caer sobre él. Claro, seguro que parecían pervertidos. Unos completos degenerados.
Si él también hubiera presenciado esa escena entre la multitud, seguramente habría pensado: “¿Está loco?”
─¿Por qué soy tu dueño?
─Bueno, es que…
Yeon-woo le hizo un gesto para que se acercara. Al sentirse atraído como si estuviera hechizado, se inclinó y sintió un susurro cálido en su oído.
─¡Porque me compraste con dinero!
Aunque parecía un susurro, lo dijo con tal fuerza que resonó en todo el salón. Kang Ji-hyuk sintió la mirada del barman más cercano, quien claramente pensaba: “¿Está loco? ¿Debería llamar a la policía?”

TRADUCCION: XIAO
CORRECCIÓN: M.R.
RAW HUNTER: M.R.