Capítulo 177
* * *
—ahhh.
Dane soltó un profundo suspiro, completamente agotado. No sabía cuántas atracciones había montado. Después de ser arrastrado por Grayson para subir y bajar de todo, ya había pasado más de medio día. Aunque, en realidad, las atracciones no eran nada del otro mundo. Al estar diseñadas para familias, eran del tipo que solo asustaría a los niños. Después de subir y bajar un par de ellas, Grayson lo arrastró a ver un desfile. En ese momento, Dane ya solo quería volver a casa.
«¿Qué diablos es todo esto?»
Dane estaba sentado en un banco, observando distraídamente a la multitud que pasaba. Grayson había corrido emocionado hacia la fila de personajes para tomarse fotos con las “princesas“. Al menos eso era un alivio. Así podría descansar un rato.
«Ni siquiera es como si se acostara con las princesas… ¿Para qué tantas fotos?»
—Maldición.
Justo cuando murmuró el insulto, sintió una extraña sensación. Al volver la cabeza, su mirada se encontró con la de un niño que lo observaba. Frunció el ceño, confundido, pero entonces un hombre aparentemente el padre del niño se acercó.
—Disculpe, ¿usted es Dane Striker?
La pregunta, hecha con cautela, estaba llena de emoción y expectativa. Sorprendido, Dane parpadeó y respondió casi por instinto:
—Sí, lo soy.
—¡Oh! ¡Es él!
—¡Dios mío, Dane Striker! ¡Somos tus fans!
—¡Dane Striker! ¡Dane!
Tan pronto como respondió, la mujer y el niño que estaban detrás corrieron hacia él, gritando emocionados. Saltaban en su lugar, como si acabaran de conocer a la estrella de pop más famosa del mundo.
«¿Qué está pasando?»
Mientras parpadeaba, desconcertado, el hombre sacó rápidamente su teléfono y gritó con voz emocionada:
—¿Podemos tomarnos una foto contigo? ¡Por favor, te lo suplico!
No podía negarse ante tanta insistencia. Era algo que ocurría a veces, como cuando había posado para el calendario de bomberos, así que asintió con la cabeza. Aunque, esta vez, la reacción era mucho más intensa, lo que lo dejaba aturdido.
—¡Gracias, muchas gracias!
La familia tomó varias fotos: una todos juntos, otra por separado con cada uno, y luego una solo de Dane. Después, volvieron a agradecerle efusivamente.
—Lo que hiciste fue increíble. Te admiramos mucho.
—Mi hijo dice que quiere ser bombero cuando crezca. Eres un héroe de Estados Unidos.
—¡Dane Striker merece una medalla!
«Una maldita medalla no sirve para nada. Aunque si viene con una pensión, no la rechazaría.»
Pero el problema vino después. Al escuchar el alboroto de la familia, la gente comenzó a acercarse.
—¿Qué? ¿Dane Striker? ¿El bombero?
—¿El héroe que desactivó la bomba? ¿Dónde? ¿Dónde está?
—¡Aquí! ¡Este es él!
Pronto, los gritos y la multitud se abalanzaron sobre él. Ignorando su palidez y expresión de pánico, todos competían por hablarle.
—¡Hagan fila, fila! ¡Yo llegué primero!
—Dios mío, es tan guapo. ¡Nunca había visto a un hombre tan atractivo!
—Con esa cara, ese pecho, ese cuerpo… ¡y además es un héroe!
—¡Tú eres el verdadero Capitán América! ¡Salva el mundo!
—¡Héroe! ¡Héroe!
—¡Dane Striker!
—¡Te amoOOOO! ¡Cásate conmigoOOO!
Entre los gritos ensordecedores y el mar de gente, Dane sintió que su mente se alejaba, como si flotara en un vacío.
* * *
—Haaaaaaa…
Dane inclinó el torso hacia adelante, con los brazos apoyados en las piernas abiertas, y dejó escapar un suspiro aún más profundo que antes. Su rostro, que ya estaba pálido, ahora tenía un tono verdoso.
«Voy a vomitar.»
Lo pensó en serio. Había tomado fotos interminables, dado la mano, recibido abrazos e incluso besos. Al final, se había resignado a dejar que la gente hiciera lo que quisiera con él. Al menos pudo quedarse sentado en el banco, ya que aún no se sentía del todo bien.
El sol, que estaba en lo alto cuando conoció a la primera familia, ahora comenzaba a inclinarse hacia el horizonte.
«¿Dónde diablos está ese idiota después de dejarme en medio de este caos?»
* * *
—…Y en medio de este caos, ¿dónde diablos estará ese bastardo haciendo quién sabe qué?
Estaba a punto de considerar irse por su cuenta cuando, de repente, un hot dog apareció frente a sus ojos. Sin fuerzas ni para sorprenderse, alzó la mirada con desgana y vio a Grayson sosteniendo el alimento hacia él.
—Te ha costado, ¿eh? Come.
Dane, sin responder, tomó el hot dog y le dio un mordisco. Grayson se sentó a su lado y esta vez le ofreció una bebida helada. Dane la agarró con la mano libre. El refresco burbujeante le devolvió un poco de energía. Solo después de recuperar algo de lucidez, frunció el ceño y preguntó:
—Tú… estabas mirando, ¿verdad?
—Sí.
Grayson respondió con total naturalidad.
—Eres muy popular.
—Joder…
Dane soltó un suspiro exasperado.
«¿Cómo puede estar tan tranquilo este tipo?»
—¿Acaso desde el principio…?
Iba a preguntar si lo había planeado, pero Grayson terminó primero:
—Sí, ¿por qué no?
«¿Qué coño…?»
Dane solo parpadeó, confundido. Bajo su mirada acusadora, Grayson siguió sonriendo.
—Ahora mismo eres la persona más famosa de Estados Unidos. Era obvio que pasaría algo así. ¿Cómo te sientes?
—Con ganas de matarte.
Dane lo dijo con genuino rencor. Quería agarrarlo del cuello, pero con una mano ocupada con el hot dog y la otra con la bebida, era imposible.
«¿Lo hizo a propósito?»
El rostro sonriente de Grayson, burbujeante como siempre, apareció en su campo de visión. Dane apretó los dientes y gruñó en voz baja:
—Te dije que no pusieras esa cara falsa delante de mí.
Grayson, imperturbable, respondió:
—Es genuino.
Y añadió, aún sonriendo:
—Sonrío de verdad.
Dane lo miró fijamente.
«¿En serio?». Había dudado de él todo este tiempo, pero quizás… realmente…
Ese pensamiento solo avivó su ira.
«¿Así que este cabrón lo está disfrutando de verdad?»
—¿Me tiras a los lobos y te vas de paseo, feliz como una perdiz? Desgraciado hijo de…
—Pero todos fueron felices, ¿no?
Grayson sonrió al preguntar. Ante el titubeo de Dane, continuó con calma:
—Todos querían conocerte. Tomarse fotos contigo. Recordarán este momento por el resto de sus vidas.
Dane no supo qué decir. Quería negarlo, pero las palabras no salieron. Solo se rascó la nuca, incómodo. Grayson observó su reacción y murmuró:
—Todos te aman.
Dane parpadeó, sorprendido. Grayson sostuvo su mirada y continuó:
—Hay muchos tipos de amor en el mundo. No todo es romántico o familiar.
Con voz serena, aconsejó:
—Aprende a sentir el cariño de quienes te valoran. Ahora puedes hacerlo.
Se miraron en silencio. Una calma diferente flotó entre ellos, no tensa ni incómoda, sino… cálida.
En ese momento, un sonido como el de un globo desinflándose precedió a una explosión. Ambos alzaron la vista al cielo.
—Empezaron los fuegos artificiales —dijo Grayson.
El cielo, teñido de rojo por el atardecer, se iluminó con destellos multicolores. La gente gritaba emocionada. Dane, aún sentado, observó el espectáculo. Las detonaciones continuaron, pintando nuevas figuras en la oscuridad creciente.
Algo se agitó en su pecho. Olvidándose de la bebida, recordó todo lo ocurrido en el día.
«¿Será… posible?»
De pronto, lo consideró:
«Quizás este tipo tenga razón…»
—Dane.
Grayson lo llamó justo entonces. Con esa voz tranquila, como si fuera a decir “Es hora de irnos”.
—Separémonos aquí.
Los ojos de Dane, fijos en el cielo, se movieron lentamente hacia él. La luz de un nuevo estallido iluminó el perfil de Grayson, todavía mirando arriba, bañándolo en colores vibrantes.

TRADUCCION: EPHYRA
CORRECCIÓN: EPHYRA
REVISIÓN: KARA