Capítulo 25
—¿Joven maestro?
—¿Eh? ¡Sí!
¡Qué susto! Tae-hyun, sobresaltado, se levantó de un salto como un resorte, agarrando su pecho donde el corazón latía desbocado.
—¿Está aquí, joven maestro?
La niñera asomó la cabeza por la puerta entreabierta del estudio.
—Sí. ¿P-pasa algo?
—Ay, ¿estaba durmiendo? Perdón por asustarlo.
—N-no, solo estaba viendo algo…
—Ay, ¿buscando escuelas? Hoy llegaron frutas frescas. ¿Le traigo algo?
—No, gracias. Ayer comí demasiado, hoy no quiero snacks.
—Como diga. Avíseme si quiere algo luego.
La niñera asintió con una sonrisa satisfecha.
«Probablemente ya le habrán informado a mis padres que su hijo menor pasó el día en el estudio, leyendo y revisando folletos de escuelas…» Aunque le remordía un poco la conciencia, no estaba haciendo nada malo. Decidió seguir investigando sobre Seo Baek-han.
En casa, entre tantos juguetes y distracciones, casi nunca usaba el teléfono para nada. Pero hoy, por primera vez, el dispositivo cumplía su verdadero propósito.
—Ah… esto es lo que vi ayer.
Primero, hizo clic en el artículo más destacado que aparecía al buscar el nombre de Baek-han. Si tantos sitios lo compartían, significaba que mucha gente lo había leído. Su curiosidad creció.
***
[Artículo especial: Mes de los Veteranos
“El verdadero legado de una familia distinguida: Entrevista con el congresista Seo Hong-gyu”
Antes de hablar sobre el congresista Seo y su familia, es necesario explicar el sistema único de Corea Imperial: los “congresistas especiales”.
A nivel global, las críticas hacia las monarquías “vestigios de épocas pasadas” han ido en aumento. Basta ver la percepción actual de las monarquías constitucionales, como la Commonwealth británica, para entenderlo.
Pero Corea Imperial es diferente. Durante la ocupación japonesa, la familia real actual lideró el movimiento independentista. A diferencia de otros países, gozan de apoyo absoluto del pueblo. Lo mismo ocurre con los intelectuales pro-monárquicos de la época.
La opinión pública exigía que estos recibieran algún reconocimiento. Tras la liberación, al decidir cómo honrar a los héroes independentistas, se aprobó por unanimidad en la Asamblea el “sistema de contratación especial para descendientes de independentistas”.
Los descendientes pueden postularse a cualquier cargo público mediante este sistema. Aunque deben rendir los mismos exámenes que los postulantes regulares, compiten por cupos exclusivos, lo que les da ventaja. (Este beneficio aplica solo a descendientes directos; por generación, solo una persona puede heredarlo).
Esto incluye el cargo de congresista, donde se creó un escaño adicional llamado “congresista especial”. Pero no es automático: durante las elecciones, el distrito vota a favor o en contra del candidato.
Antes, si un candidato especial se postulaba, los demás solían retirarse por convención no escrita. Hoy, aunque es común que rechacen a candidatos para cargos menores, en Pyongyang esto no aplica.]
—Hmm…
Esto Tae-hyun ya lo sabía. Era parte de sus clases de estudios sociales y salía mucho en las noticias. Pero… ¿qué tenía que ver con Seo Baek-han? ¿Por qué este artículo aparecía primero al buscar su nombre?
***
[La familia Seo era una de las más prominentes de Pyongyang desde la dinastía Joseon, con numerosos altos funcionarios en su linaje.
Los registros históricos mencionan que “en Pyongyang, era imposible caminar sin pisar tierras de los Seo”.
“Nadie en Pyongyang dejó de recibir al menos un saco de arroz de los Seo”, decían.
Cada vez que una familia celebraba el nacimiento de un hijo, los ancianos Seo eran los primeros en ayudar.
No solo eran poderosos, sino también amados y respetados por el pueblo.
Esta devoción continuó en la era moderna, gracias al bisabuelo de Seo Hong-gyu: Seo Je-jun, alias “Cheongun”.
Como muchos saben, Seo Je-jun fue una figura clave en el movimiento independentista junto a la familia real. Vendió toda su fortuna para financiar la causa y fundó escuelas por todo el país para preservar el idioma coreano.
También luchó por proteger los tesoros culturales del norte, incluido el “Retrato del Rey Taejo” (Patrimonio Nacional No. 1). Tras ser delatado por un traidor, fue torturado hasta la muerte justo antes de la liberación.
“Aunque me descuarticen, gritaré ‘¡Viva la independencia de Corea!’. Los japoneses pueden destruir mi cuerpo, pero no mi alma”.
Sus últimas palabras aún conmueven a generaciones.]
Esto también lo sabía Tae-hyun.
Algunas familias eran sinónimo del movimiento independentista:
- La familia real.
- Los Seo (la familia de Baek-han).
- Los Joo (su propia familia).
Había otros, pero esos eran los que recordaba.
Claro que estaba agradecido con sus antepasados… pero ¿y Baek-han? ¿Cuándo salía él?
Deslizó la pantalla con impaciencia.
Pero seguían apareciendo más logros:
El abuelo de Seo Hong-gyu, el Dr. Seo Gwang-ho; su padre, el congresista Seo Soon-woo…
¿Acaso los Seo no eran el verdadero modelo de familia distinguida?
El orgullo de Corea Imperial, el honor de Pyongyang…
Solo ellos merecían llevar la insignia de “congresista especial”.
—Sigue sin aparecer… ¿Eh?
Al leer en diagonal, finalmente encontró el nombre que buscaba y detuvo el scroll.
TOC.
La uña raspó la pantalla al cambiar de sección.
—
[P: Su hijo mayor, Seo Baek-han, también es muy popular.]
[R: Recibe demasiada atención por unas fotos en internet. Solo puedo agradecer que miren con buenos ojos a mi imperfecto hijo.]
[P: Hace poco, un video donde Baek-han declara que no heredará el escaño especial se volvió viral. ¿Lo vio?]
[R: Por supuesto. Mis asesores me lo mostraron, diciendo que era tendencia. (Ríe) Baek-han me explicó que era un video casual grabado con sus compañeros de la escuela de ciencias. No sabe cómo se difundió. Pero, como padre, respeto su decisión. Sé que suena a orgullo paternal, pero Baek-han tiene muchos talentos y sueños. Quiero que viva su vida sin ataduras.]
La entrevista del congresista Seo fue impecable. Llevaba el peso de vivir a la altura de sus antepasados, pero seguía su propio camino con políticas enfocadas en los más vulnerables.
Sobre Baek-han… eran los comentarios típicos de un padre. Nada de la información trivial que Tae-hyun deseaba.
«¿Por qué este artículo era tan compartido? ¿Y por qué aparecía primero al buscar a Baek-han?»
Aunque el contenido inspiraba orgullo patriótico…
Al llegar al final, sin darse cuenta, acercó el teléfono a su cara.
—¿Eh?
Había dos fotos familiares del congresista Seo.
No eran retratos formales, sino imágenes personales, probablemente de viajes.

TRADUCCION: ROBIN TU PATRONA
CORRECCIÓN: ROBIN
REVISIÓN: KARA