Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 5

—¡Uy, creí que moriría de hambre! —exclamó exageradamente Ashley, tomando primero la hamburguesa y llevándosela a la boca. Era una hamburguesa con doble carne y nada menos que dos láminas de queso. No solo la cantidad de comida que había pedido era abrumadora, sino que su velocidad para comer también era aterradora.

Habiéndose devorado una hamburguesa en apenas tres bocados, Ashley comenzó a zamparse un sándwich. Luego volvió a atacar otra hamburguesa doble y cortó un trozo de panqueque empapado en jarabe de arce para meterlo en su boca. Mientras tanto, Koi sorbía lentamente un refresco sin hielo que compartían.

—¿De verdad te basta con eso? —preguntó Ashley después de vaciar tres botellas de agua con gas y pedir una cuarta. Koi asintió con un “sí” y, como para demostrarlo, levantó su vaso de refresco y fingió tomar un sorbo minúsculo. Ashley ladeó la cabeza, intrigado.

—Qué raro que tomes Coca-Cola sin hielo.

—Así puedo beber más —explicó Koi.

Green Bell no ofrecía recargas de bebidas, por lo que Koi tenía que hacer durar su único vaso de refresco todo lo posible. Mientras, frente a él, Ashley Miller seguía devorando comida como si su estómago fuera a explotar.

—Tú sí que eres increíble, comiendo tanto así —dijo Koi.

—Hago ejercicio intenso todos los días —murmuró Ashley, tratando de ocultar que estaba halagado mientras cortaba un trozo grande de bistec y lo metía en su boca—. Además, estoy en pleno crecimiento.

—¿Vas a crecer más? ¿En serio? —preguntó Koi, horrorizado.

—El mes pasado crecí 4 centímetros —respondió Ashley con total naturalidad.

—¿… Y ahora cuánto mides? —preguntó Koi, casi con temor.

—192.

Koi contuvo las ganas de gritarle que dejara de comer. Quería preguntarle si aspiraba a ser jugador de baloncesto o a medir dos metros, o incluso reprocharle que parecía querer entrar al libro Guinness. Pero se contuvo, porque sabía que todo ese enojo nacía de la envidia.

—En el hockey sobre hielo hay mucho contacto físico, así que cuanto más grande, mejor —dijo Ashley con una sonrisa fresca.

Por dentro, Koi le contestó: “Ya eres lo suficientemente grande”. Era el más alto de los titulares del equipo de hockey, después de todo. Si le decía algo, Ashley probablemente respondería con un simple “es que soy el capitán”, y Koi no quería discutir más. Para él podía ser una discusión, pero para Ashley no sería más que una charla trivial, como patear un balón de fútbol rodando por el suelo.

—¿Planeas ser profesional? —soltó Koi, y al instante se dio cuenta de que sonaba como el comentario resentido de un envidioso. Pero no podía evitarlo: era la verdad. Sin embargo, Ashley Miller, cuya vida parecía no haber conocido ni la más mínima sombra de dificultad, respondió con su habitual frescura:

—No, solo practicaré deportes hasta la secundaria.

La respuesta fue inesperadamente realista, lo que dejó a Koi con una sensación extraña. Cuando este lo miró en silencio, Ashley cortó un pedazo grande del panqueque que le quedaba y añadió:

—No tengo tanto talento como para ser atleta profesional.

—No me digas —negó Koi sin pensar, sorprendido por la inesperada modestia de quien creía un narcisista sin igual.

—Gracias —dijo Ashley con una de sus sonrisas radiantes que había estado mostrando durante horas—. Lo más probable es que herede el trabajo de mi padre, así que iré a la universidad por eso.

Lo dijo con una voz tan tranquila como si estuviera hablando del clima, pero Koi no pudo dejarlo pasar.

—¿El trabajo de tu padre? ¿Tiene un negocio o algo? —preguntó, cada vez más curioso. Solo por el coche que Ashley manejaba, había asumido que su familia era adinerada.

Ashley, divertido por la reacción de Koi, entrecerró los ojos y respondió:

—Protege los bienes de los ricos de los pobres.

—¿Es el diablo? —preguntó Koi, sin poder pensar en otra cosa.

—Oh —Ashley pareció sorprendido, aunque Koi esperaba que se riera—. Casi. Es abogado.

—Ah… —Koi finalmente entendió que la descripción de Ashley no había estado tan equivocada. Un abogado tan rico debía ser bastante famoso. Como si leyera sus pensamientos, Ashley añadió:

—Es un bufete muy conocido en el este. Si dices “el abogado Miller”, todo el mundo sabe que es mi padre.

A pesar de la grandiosidad de sus palabras, no había rastro de arrogancia en su tono. Siguió hablando con la misma naturalidad de siempre y, como para demostrarlo, bebió un trago de su agua con gas.

—Entonces, ¿te irás al este después de graduarte? ¿Irás a la universidad allí? —preguntó Koi.

—Probablemente.

Por el contexto, parecía que iría a la misma universidad que su padre. Koi dudó un momento antes de preguntar con cuidado:

—Entonces, ¿por qué estás aquí? ¿Tu familia vive aquí?

¿Estaba solo su padre en el este? Tal vez venían de vacaciones.

Ashley respondió sin vacilar:

—Soy el único que está aquí. Mis padres viven en el este.

—¿Estás solo? ¿Por qué? —preguntó Koi sin pensar, pero se mordió la lengua al ver la expresión de Ashley. Había cruzado la línea. No eran tan cercanos como para indagar en su vida privada. Cuando Koi mostró arrepentimiento, Ashley respondió con el mismo tono de antes:

—Porque quería vivir solo.

—¡Guau, yo también quiero eso! Qué suerte —dijo Koi, impresionado.

¿No era el sueño de cualquier adolescente? Un buen coche, una vida cómoda y una casa solo para él. Realmente, a este chico no le faltaba de nada. Sin darse cuenta, Koi dejó escapar una admiración que hizo a Ashley reírse con un dejo de amargura. Koi se detuvo de nuevo, confundido por esa risa.

—Bueno, igual vivir solo debe ser solitario. ¿Y la limpieza? ¿Y la ropa? —balbuceó Koi, tratando de enmendar su error.

Pero la respuesta de Ashley volvió a sorprenderlo:

—Bueno, yo no la hago… Una empresa viene los fines de semana. Básicamente, puedo vivir como una persona normal.

«… ¿Qué acabo de escuchar?»

Koi quedó pasmado. Eran conversaciones de otro mundo, y su cerebro parecía colapsar por la sobrecarga. Quiso preguntar si su casa era tan grande como para justificarlo, pero se contuvo. Ya había preguntado demasiado. No eran tan cercanos.

Se reprendió internamente, pero el incómodo silencio que siguió lo puso nervioso. Ashley seguía comiendo como si nada, pero Koi no soportaba ese ambiente.

Necesitaba decir algo, rápido.

—Eh, oye… Por cierto, ¿en tu equipo todavía no hay nadie que se haya manifestado? —preguntó de pronto, recordando que un compañero había manifestado recientemente como Omega.

—La mayoría no lo hace —respondió Ashley.

Era cierto: estadísticamente, las posibilidades de ser Alfa u Omega eran bajas. Koi siempre había creído que sería Beta toda su vida.

Aunque si Ashley se manifestaba, sin duda sería Alfa.

Le quedaba bien. Después de todo, ya irradiaba una presencia abrumadora.

—Si te manifiestas, ¿no será difícil seguir haciendo deporte?

—La mayoría lo deja. Los profesionales ni siquiera pueden.

Los Alfas y Omegas enfrentaban restricciones, especialmente en deportes. Los ciclos de celo los incapacitaban, y en deportes de equipo era inviable. Aunque algunos tomaban inhibidores, afectaban su rendimiento y salud, por lo que los equipos profesionales preferían Betas o Gammas.

—¿Te has hecho pruebas de predicción de manifestación? —preguntó Koi.

Ashley negó con la cabeza.

—No. ¿Tú?

—No.

—Seguro seré Beta, así que ¿para qué?

—Yo igual.

Koi sintió que Ashley evadía el tema. Quizá no le gustaba hablar de ello.

Buscando otro tema, Koi vio el reloj en la pared: ya eran casi las 9. El restaurante cerraría pronto. Entonces se dio cuenta de lo mucho que se había emocionado frente a una celebridad escolar.

«¡Nos reunimos por el trabajo, concéntrate!»

Reprendiéndose, Koi volvió al tema principal.

—Bueno, ¿qué tal si resumimos hasta aquí? Investigamos por separado y nos enviamos los datos por correo. Dividimos el resumen y la próxima vez organizamos el índice y los capítulos. ¿Te parece?

—Me parece bien —dijo Ashley, limpiándose la boca con una servilleta. Los platos, antes llenos, ahora estaban vacíos.

—¿Entonces terminamos? ¿Nos vamos? —preguntó.



TRADUCCION: EPHYRA
CORRECCIÓN: EPHYRA 
REVISIÓN: M.R


¿TE HAS CANSADO?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 4

    Next Post

  • CAPÍTULO 6
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks