Skip to content

ACOSB

  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks
ACOSB

Capítulo 145

Frente al estante de exhibición vacío, Grayson permanecía de pie con el rostro enrojecido, en marcado contraste con su expresión anterior. O más bien, su cara oscilaba entre rojo furioso y azul pálido mientras luchaba por contener su ira. Detrás de él, Dane se rascaba la nuca y dijo:

—…Estaba rodando por ahí, así que se lo di.

—¿Rodando por ahí?

Grayson lanzó de inmediato una mirada fulminante a Dane de reojo. Ante la expresión feroz de Grayson, que hizo vacilar a Dane, este continuó con malicia:

—Esa cosa estaba quieta, respirando tranquilamente aquí. ¿Cómo iba a estar rodando? ¿Acaso tiene brazos o piernas? ¿Cómo diablos iba a rodar? ¡Admítelo, tú la secuestraste!

—Oye… 

El torrente de palabras dejó a Dane momentáneamente aturdido, pero pronto la irritación lo embargó. Este maldito…

—Entonces, ¿por qué la dejaste a plena vista? Cualquiera diría que la tiraste ahí sin más.

—¡Estaba construyendo un nuevo estante! —gritó Grayson, como si se sintiera injustamente acusado—. ¡Iba a colocar el trofeo aquí, justo así, en este nuevo estante que hice! ¡Tú no sabes nada!

¿En serio tanto escándalo por una maldita lata de comida para perros?

Dane estaba exasperado, pero sabía que discutir no llevaría a nada. Así que optó por otra justificación:

—Se la compré para Alex. 

Era para su destinatario legítimo. Pero tampoco funcionó. Grayson replicó sin dudar:

—¡Ya le compré y le di una idéntica a Alex! ¡Esta era mía!

Ugh… Dane tragó un gemido. No había más escapatoria. Finalmente, suspiró y, llevándose una mano a la frente, dijo con resignación:

—Está bien, te compraré otra.

—No la necesito.

Contra todo pronóstico, Grayson lo rechazó de plano. Al ver la mirada perpleja de Dane, parpadeó con ojos inyectados de sangre y apretó los dientes:

—Era el primer regalo que me hacías. Nada en el mundo podría reemplazarlo. Era mi tesoro más preciado… 

La mano de Dane, que seguía acariciando su frente, se detuvo en seco. Sus pupilas también dejaron de moverse, clavadas en el rostro de Grayson, mientras permanecía inmóvil.

¿Todo esto por una estúpida lata de comida para perros…?

Justo cuando su mente quedó en blanco, Grayson lamentó:

—Mi Diana…

¿Hasta le habías puesto nombre…?

Robin: amo que a todo le ponga nombre 

Dane se sintió vacío, pero al fin y al cabo, era su error. Había tomado y usado algo ajeno sin permiso. No había excusa.

Después de observar fijamente a Grayson un rato, Dane esbozó una sonrisa amarga y ofreció una solución:

—¿Quieres tocar mis pechos?

Al instante, el rostro de Grayson se distorsionó con furia.

—No creas que todo se soluciona con tus pechos.

Probablemente era sincero. Tan sincero como su mano, que ya se extendía reflejamente hacia ellos.

Pero Dane no perdió la oportunidad. Atrapó esa mano y la llevó a su pecho. Grayson se estremeció al sentir la firme musculatura que tanto había anhelado tocar. Sin embargo, no la retiró. Mientras permanecía así, Dane murmuró con tono seductor:

—Te daré otro regalo. Tócalos y deja de estar enfadado, ¿vale?

La sonrisa suave de Dane casi lo derritió. Acariciando con naturalidad el pecho de Dane, frunció el ceño y preguntó:

—¿Qué otro regalo? ¿No será otra vez Venus, verdad?

—Si tanto te molesta, suelta mi pecho.

Sus palabras y acciones eran contradictorias. La desconfianza de Grayson resultaba tan ridícula que Dane no pudo evitar reírse.

—Bueno, ¿qué te gustaría?

—¡No lo habías pensado, claro!

Grayson lo pensó, pero, curiosamente, no se enfadó. Al ver la sonrisa de Dane, incluso se sintió extrañamente contento, lo que lo desconcertó.

—¿Por qué no piensas tú qué te gustaría? —preguntó Dane.

Era fácil pasarle la responsabilidad al otro, pero eso era típico de Dane.

Grayson, ahora usando ambas manos para moldear los pechos de Dane a su antojo, murmuró “mmm” mientras reflexionaba. Este tacto era increíble. Quería metérselos en la boca. ¿Pedirle chuparle los pezones? No, los deseos debían pensarse bien. ¿Un regalo? Ah, quería hundir la cara en ellos y frotarse…

—Grayson.

Al oír su nombre, salió de su ensueño. Parpadeó rápidamente y miró hacia abajo, donde Dane le sonreía con ironía. Solo entonces notó que estaba acariciando el pecho de Dane con mirada perdida. Al darse cuenta, frunció el rostro.

—¡Maldita sea, tus pechos no me dejan concentrarme!

—Pues suéltalos.

—¡Eso no!

Grayson rechazó la solución y, como si quisiera ser deliberadamente caprichoso, siguió masajeando los pechos con entusiasmo. Cambiaba de posición, los amasaba, trazaba círculos con las palmas y, de pronto, los agarrotó con fuerza.

—¡Es imposible! ¡¿Cómo voy a pensar fríamente con estos pechos delante?!

Su voz resonó dramáticamente, como un actor de tragedia griega, aunque su “tragedia” era decidir qué pedir mientras manoseaba unos pechos.

Dane, viéndolo agonizar, sugirió:

—No hace falta que lo decidas ahora. Piensa y dime luego.

—¿Luego? ¿Cuándo?

El aire entre ellos pareció congelarse. Se miraron fijamente. Dane recordó: Grayson también lo sabía. Solo quedaba una semana.

Observó las pupilas temblorosas de Grayson, que claramente aguardaba tenso su siguiente movimiento, esperando que resolviera su ansiedad latente.

De pronto, Dane lo jaló hacia sí.

—…!

Grayson abrió los ojos desmesuradamente cuando sus labios se encontraron. Sin entender qué ocurría, la lengua de Dane invadió su boca. Sus pensamientos se detuvieron. Cerró los ojos y se entregó al beso, mientras una mano acariciaba el pecho y la otra, las nalgas de Dane.

—Ah… ha…

Tras un breve respiro, los labios se unieron de nuevo, pero esta vez Grayson fue más activo.

Era solo un beso, pero ya sentía cómo se tensaba su entrepierna. Pronto notó algo: Dane le estaba liberando feromonas deliberadamente. Al percatarse, una corriente eléctrica le recorrió la mente.

—¿Usaste feromonas… con otros…? —preguntó Grayson entre jadeos.

Sabía lo patético que sonaba. Arruinar el momento con celos era lo más mezquino. Siempre había despreciado a hombres así. Y ahora era uno de ellos.

—No —respondió Dane abruptamente.

Los ojos de Grayson se desorbitaron. Dane rio ante su reacción.

—Que no, idiota. ¿Olvidaste que fingí ser Beta todo este tiempo?

Claro que había usado feromonas para noquilar a otros, pero no lo mencionó. No arruinaría el momento.

El rubor en el rostro de Grayson se intensificó, y sus ojos brillaron.

—¿En serio? ¿Soy el primero?

—Sí.

Dane asintió. Le pellizcó las nalgas, casi esperando encontrar una cola imaginaria, y sonrió ante su propio disparate.

—Bueno, ahora que sabes que eres el primero, demuéstralo con tu cuerpo.

Robin: valoren nuestro trabajo!!! 



TRADUCCION: ROBIN
CORRECCIÓN: ROBIN 
REVISIÓN: M.R


¿TE HAS CANSADO?

© 2026 ACOSB

No puedes copiar el contenido de esta página.

    Previous Post

  • CAPÍTULO 144

    Next Post

  • CAPÍTULO 146
Scroll to top
  • INICIO
  • ROFAN
  • BL & GL
  • FANTASÍA
  • +15 & +19
  • VIP
  • MANHWAS
  • My Bookmarks