Capítulo 132
Esta vez recibió la misma respuesta. Grayson sonrió, pero sintió un vacío inexplicable en un rincón de su corazón. ¿Qué es esto?
«Estoy feliz, eso es seguro». Se sintió perplejo, pero pronto descartó el pensamiento. «Debe ser una impresión mía», pensó.
Cuando Grayson estaba a punto de subir al coche, al ver a Dane parado al otro lado, le preguntó—. ¿Acaso lo que hiciste antes con el dueño, comportándote tan pegajoso, fue a propósito?
Era una pregunta hecha por si acaso, pero Dane solo respondió con una sonrisa enigmática.
—¿Quién sabe?
Aunque la respuesta era ambigua, Grayson lo tenía claro.
—¿Querías que me pusiera celoso, verdad?
Dane no dijo más y subió al coche. Al sentarse en el asiento del conductor y mirar a su lado, vio a Dane riéndose entre dientes. Al ver esa expresión, Grayson experimentó algo inesperado: no estaba enfadado en absoluto. Por extraño que pareciera, incluso se sintió feliz. Con un leve rubor en las mejillas, preguntó de nuevo:
—¿Querías que me pusiera celoso, eh? ¿A que sí?
—¿De qué estás hablando, tonto?
Dane siguió riendo mientras decía tonterías, pero para Grayson sonó como un sí. Sus ojos brillaban intensamente y movía las orejas, lo que hizo que Dane lo mirara de reojo antes de decir con voz burlona—. Si llegamos tarde, no haremos nada y me iré a dormir.
Grayson arrancó el coche de inmediato y partió. Mientras el vehículo aceleraba, Dane reclinó el asiento y dio instrucciones—. Despiértame cuando lleguemos.
Antes de cerrar los ojos, miró fugazmente el muslo de Grayson y añadió—. Guarda eso para más tarde, lo usaremos.
Dane cerró los ojos y se durmió, pero el trayecto a casa no tardó mucho. Grayson pisó el acelerador a fondo, ignorando por completo los límites de velocidad, y llegaron a casa en un santiamén.
Llegaron con quince minutos de antelación respecto al tiempo estimado por el GPS. Probablemente se saltaron varios semáforos en rojo y fueron captados por cámaras de velocidad, pero no les importó.
Apenas estacionaron, Grayson lanzó la llave inteligente al salpicadero y salió del coche. Mientras Dane se desperezaba bostezando, él abrió la puerta trasera, tomó las bolsas de compras y entró corriendo en la casa.
Cuando Dane, rascándose el vientre bajo la camiseta, entró tras él, Grayson ya había subido de tres en tres los escalones y llegado al tercer piso.
—¡Sube, Dane! ¡Date prisa!
Gritó hacia Dane, que aún estaba en el recibidor, antes de desaparecer tras la pared. Dane negó con la cabeza, como resignado, pero una sonrisa se dibujó en sus labios. Acto seguido, subió los escalones de varios en varios, llegando al tercer piso en un instante.
***
Cuando Dane entró en la habitación, Grayson tarareaba mientras colocaba las compras sobre la cama. Dane apartó de una patada las cajas vacías esparcidas por el suelo y cruzó la habitación.
Grayson observó cómo Dane, con las manos en los bolsillos del pantalón, se inclinaba para examinar los objetos. Todo lo que habían comprado era solo para él. Cosas que usaría con Dane, sus pertenencias.
«¿Podría haber un regalo mejor?»
Aunque él había pagado, eso no importaba. Lo relevante era que Dane los había elegido.
—¿Por dónde empezamos? —preguntó Grayson, tratando de disimular su emoción con voz calmada.
Dane, que se había estado tocando la barbilla, respondió—. Espera un momento.
Tomó cada objeto, aplicando aceite o polvo según fuera necesario, separando lo que usarían de inmediato de lo que no. Después de revisar los materiales con destreza, Dane llegó al punto clave—. Antes de empezar, hay algunas cosas que debes tener en cuenta.
—Podríamos improvisar.
—Hay cosas que debes tener en cuenta.
Ante el tono emocionado de Grayson, Dane repitió lo mismo. Sin opción, Grayson calló mientras él continuaba. —Primero, debemos establecer una palabra de seguridad.
—¿Palabra de seguridad? ¿Por qué?
Grayson parpadeó, confundido, y Dane explicó con calma—. Así sabré cuáles son tus límites.
Grayson, que aún no lo entendía del todo, esbozó una sonrisa burlona.
—¿Qué límites? —preguntó con genuina curiosidad, como si la idea de tener límites le pareciera absurda.
Aun así, Dane respondió con seriedad—. Es una señal para que me digas cuando ya no puedas soportar más. Si pronuncias esa palabra, paramos.
Los principiantes siempre hacían muchas preguntas y les costaba entender. Estas cosas solo se asimilaban con la experiencia. Dane decidió ir al grano—. Elijamos una palabra de seguridad y empecemos. ¿Qué te parece?
Su plan era enviar a Grayson a ducharse mientras él terminaba los preparativos. Cuando Grayson saliera, lo ataría a la cama y luego se tomaría su tiempo para bañarse tranquilamente.
«Como es principiante, hoy iré suave…», pensó mientras revisaba los objetos sobre la cama.
De pronto, Grayson interrumpió—. ¿Siempre se establecen estas reglas?
Dane, que estaba apartando mentalmente algunos artículos, respondió distraído—. Claro. Esto es solo un juego. Cruzar la línea sería peligroso.
Mientras colocaba unas pinzas para pezones en la mesita de noche, Grayson, fingiendo reflexión, se acarició la barbilla y luego lanzó una mirada oblicua a Dane, esbozando una sonrisa intrigante.
Al percibir el ambiente tenso, Dane frunció el ceño y preguntó—. ¿Qué pasa ahora?
Grayson mantuvo esa sonrisa enigmática—. ¿Alguna vez te han atado a ti?
«Este idiota…»
Dane se quedó sin palabras. Aunque Grayson parecía hacer la pregunta con inocencia, Dane sabía que no era tan ingenuo como aparentaba. Al fin y al cabo, era el mismo tipo que había frecuentado orgías para “deshacerse de sus feromonas”. Quizá no hubiera experimentado este tipo de juegos, pero no podía ser tan ignorante.
Entonces, ¿cuál era su intención?
Dane nunca había estado en el lugar del sometido. Siempre había dado las órdenes, y los demás obedecían. Así que, si este “cachorro” le hacía esa pregunta ahora…
La respuesta era obvia. Los ojos de Dane se entrecerraron—. ¿Quieres atarme?
Su voz era baja. Grayson lo miró fijamente, y Dane sostuvo su mirada. Nadie en el mundo había tenido el valor de intentar someter a Dane Striker. Ni siquiera se lo habían planteado. Hasta ahora.
El silencio se extendió, cargado de tensión. Finalmente, Grayson rompió el hielo.
De pronto, sonrió y agitó unas esposas como si fueran un juguete—. ¿Yo? No. Obviamente, soy yo el que va a estar atado.
Dane no pudo evitar reírse al descubrir las ambiciones ocultas de ese “cachorro” gigante—. Bueno, algún día podrás intentarlo.
—¿Qué? —Grayson parpadeó, sorprendido por la inesperada concesión.
Dane sonrió abiertamente—. Si quieres atarme, inténtalo. Quizá tengas talento.
—¿…En serio?
—¿Y si no lo estuviera?
Grayson dudó, pero Dane mantuvo su tono burlón—. Me has penetrado el culo. ¿Qué más da que me aten?
«Dios, ¿cómo diablos tuve esta suerte?»
Grayson se tapó la boca con la mano. Era el amor que siempre había soñado: alguien que lo aceptaba por completo y lo amaba sin reservas. No habría otro como Dane en el mundo. Para él, Dane era su único destino.
—Dane… —murmuró, al borde de declarar su amor otra vez.
Pero Dane lo interrumpió. —No.
Grayson se calló, y Dane añadió con calma—. No por ahora. Los principiantes suelen excederse y terminar con lesiones graves.
Era una advertencia real. Había visto a gente salir lastimada en esas “fiestas de feromonas” que Grayson frecuentaba. Aunque él nunca participó, sabía que allí ocurrían todo tipo de excesos.
—Te enseñaré yo. Cuando estés listo, lo intentamos. ¿Entendido? Aprende bien.
Dane insistió, luego empujó el pecho de Grayson con un dedo y añadió—. Aprende bien… con tu cuerpo.
En ese instante, Grayson sintió cómo su rostro ardía y su pulso se aceleraba violentamente.
Robin: La jefa ana bien tranqui “listas para el capitulo” y Klynn y yo asi de Khee!! hoy salia capitulo!! y en fa lo sacamos.

TRADUCCION: ROBIN
CORRECCIÓN: ROBIN
REVISIÓN: M.R