Capítulo 103
«¿Por qué este tipo tiene tanto que decir…?»
Dane pensó mientras sentía un sudor frío en la espalda. Además, Grayson le enviaba mensajes largos constantemente durante todo el día, mientras que lo único que Dane enviaba era un punto, y eso solo lo hacía al finalizar su turno. Era como un estudiante que intenta completar meses de tareas acumuladas en medio día.
«Seguro que cuando regrese a casa, seguirá hablando de esto.»
Solo de pensarlo, le empezó a doler la cabeza. Parecía que el estrés le iba a causar la caída del cabello.
¡UGH! Dane tragó un grito en su interior.
«¿Cómo terminé enredado con este tipo pegajoso? ¡Es molesto, muy molesto!»
Estaba sentado en la silla con las piernas abiertas, agarrándose la cabeza con ambas manos e inclinándose hacia adelante cuando, de repente, una sombra cayó sobre él. Dane levantó la cabeza lentamente. Un hombre que no había visto antes lo estaba mirando desde arriba.
—Hola.
El hombre le habló con un tono cauteloso. Dane lo miró fijamente, pero sintió algo extraño. Claramente era la primera vez que lo veía, ¿por qué le resultaba tan familiar? Era como si lo hubiera conocido desde hace mucho tiempo, como si hubiera una sensación de intimidad…
—Eh, siento hacer esta pregunta siendo la primera vez que nos vemos, pero…
El hombre no pudo ocultar su emoción y se sonrojó. Después de mirar a su alrededor para asegurarse de que no había nadie más, se inclinó y susurró en voz baja cerca del oído de Dane:
—¿Eres… de la misma condición que yo?
«¿Eh?»
En ese momento de confusión, de repente sintió un olor familiar a feromonas. Dane se detuvo y parpadeó. El mismo aroma de feromonas que el suyo flotaba en el aire. Claramente provenía de este hombre. Cuando Dane lo miró sorprendido, el hombre sonrió feliz y dijo:
—¡Así es, encantado de conocerte! Es la segunda vez que me encuentro con alguien de mi misma condición…
No pudo ocultar su emoción y siguió riendo. Dane se levantó lentamente de la silla.
«¿Qué pasa con este tipo?» Era la primera vez en su vida que se encontraba con alguien de su misma condición, así que no podía evitar sentirse desconcertado. Al darse cuenta de la reacción de Dane, el hombre inclinó la cabeza y lo miró.
—Ah, me presento. Soy Connor Niles. Encantado de conocerte, puedes llamarme Koi.
El hombre, sin ocultar su emoción, extendió una mano con los ojos brillantes. Dane vaciló un momento antes de estrechar su mano de manera incómoda. Aunque Dane parecía confundido, Koi no podía contener su alegría.
6
Ashley Miller había llegado.
La noticia repentina causó un gran revuelo en la estación de bomberos. El senador Miller, exdirector del bufete Miller, un abogado despiadado que haría tratos con el diablo con tal de ganar, y ahora un hombre con la presidencia al alcance de la mano.
Los empleados, aunque nerviosos, se agolparon frente a la oficina del jefe para ver a una celebridad en persona. No tenían idea de lo que se hablaba adentro.
—¿Viste el auto? Era impresionante.
—Es uno de esos de edición limitada, solo hay cinco en el mundo.
—Con Ashley Miller, probablemente tenga los cinco.
—¿Por qué vino? Esta no es su zona. Ese tipo debería estar en el este.
—¿No será porque su hijo trabaja aquí?
—Dios, ¿qué es esto, una reunión de padres?
—De cualquier manera, dicen que donó una gran cantidad de dinero para meter a Grayson Miller aquí, así que tiene sentido que venga a verificar.
—Escuché que vino con su pareja. ¿Está ahí dentro?
—No sé, no vi a su papá.
—¡Ah!
—¡Aaaah!
En medio del murmullo, una voz interrumpió de repente, haciendo que todos gritaran asustados. Grayson se había mezclado entre ellos de manera natural, y uno de ellos le preguntó con cara de confusión:
—¿Tú, tú qué haces aquí? ¿No deberías estar ahí dentro?
Grayson sonrió y respondió con naturalidad:
—¿Debería? No lo sé, no me llamaron.
Bajo las miradas perplejas, como siempre, Ezra se adelantó.
—Eh, lo siento, Miller. Solo estábamos curiosos…
—No pasa nada, todos lo están.
Grayson siguió sonriendo como si nada.
—Cuando un animal raro llega al zoológico, todos se emocionan y van a verlo.
Sus palabras hicieron que los demás se quedaran helados. No era una mentira, pero escuchar una expresión tan cruda provocaría la misma reacción en cualquiera.
—Eh, eso… nosotros…
—Miller, es decir…
Intentaron arreglar la situación, pero no tenían mucho que decir. Finalmente, mientras todos se quedaban callados, como si fuera una salvación, la puerta de la oficina del jefe se abrió. Al mismo tiempo, todas las miradas se concentraron en un solo punto. Primero salió el jefe, con su rostro familiar, y luego era el turno del hombre que todos esperaban. Conteniendo la respiración, finalmente Ashley Miller apareció.
—Oh…
Alguien dejó escapar un suspiro de admiración. Ashley, que se decía que medía más de dos metros, parecía estar acostumbrado a agacharse para pasar por las puertas. Se inclinó con naturalidad para salir y luego se estiró. Y así, pudieron ver por primera vez de cerca el rostro del hombre que sin duda sería el próximo presidente.
Su cabello rubio platino, impecablemente peinado, parecía reflejar su personalidad meticulosa. Sus cejas gruesas y oscuras se extendían largamente, y sus ojos, igualmente alargados, parecían serpientes estiradas al máximo. Sus pómulos altos proyectaban una sombra clara sobre sus mejillas hundidas, tan atractivas que cualquiera suspiraría. Debajo, su cuello fuerte y su cuerpo musculoso, a pesar del traje, transmitían una sensación de fortaleza impresionante. Incluso sin mirar sus ojos morados o percibir el dulce aroma de sus feromonas, era evidente que este hombre irradiaba una presencia abrumadora.
«Ah, ese hombre está destinado a estar en la cima.»
Todos pensaron lo mismo en ese momento. Ashley Miller movió lentamente sus ojos, escaneando a los empleados nerviosos uno por uno. Aunque era solo una mirada fugaz, cuando se dirigía a alguien, todos se ponían tensos.
Conteniendo la respiración y sin saber qué hacer, de repente la mirada de Ashley Miller se detuvo en un punto. Todos siguieron su mirada y pronto entendieron.
«Ah, incluso Ashley Miller es diferente con su hijo.»
Ashley Miller se acercó a Grayson con pasos firmes, y todos observaron con curiosidad y miedo. ¿De qué hablarían? ¿Se abrazarían como una familia normal? Con toda la atención concentrada, Ashley se detuvo a unos pasos de Grayson. Después de mirarlo de arriba abajo, habló. Su voz baja resonó en el silencio.
—Parece que te va bien.
—Gracias a ti.
Grayson respondió con su sonrisa habitual. Ahora era el momento de un abrazo cálido, pensaron todos. Pero sus expectativas se desvanecieron por completo. Ashley Miller, sin cambiar su expresión, pasó de largo junto a su hijo. Como si fuera una señal, Grayson lo siguió.
Los que quedaron atrás los observaron con confusión. Como si quisiera llamar su atención, el jefe tosió fuertemente.
—Ahem, ahem. Todos, prepárense para irse a casa.
Finalmente, uno por uno, comenzaron a hablar.
—¿De qué hablaron? ¿Con Ashley Miller?
—Vaya, se parecen muchísimo. ¿Grayson Miller se verá así cuando sea mayor?
—Grayson es un poco más guapo, ¿no?
—Bueno, es porque tiene el cabello más largo. Si se lo peinara igual, se verían más iguales.
—¡Ah, de qué hablaron con Ashley Miller!
El jefe gruñó ante los empleados que gritaban.
—¡Qué van a hablar! Solo me pidió que cuidara de su hijo. ¡Todos, váyanse a casa!

TRADUCCION: ROBIN
CORRECCIÓN: ROBIN
REVISIÓN: M.R