Capítulo 102
—No, lo que quiero decir es… bueno…
En un instante, sin darse cuenta, Dane, que había hablado, de repente pensó:
«Espera, ¿por qué tengo que llegar a este punto? Es cierto que ese tipo se está pegando demasiado.»
Era alguien que no entendería a menos que se le hablara con dureza. Además, si no le hacía ver que no había esperanza durante estos tres meses, sería más fácil que se alejara. Si lo trataba de manera indecisa, podrían ocurrir resultados aún peores…
Aunque el conflicto comenzó de nuevo, ya tenía una respuesta. Dane ya se había dado cuenta de que su corazón se había ablandado. No hay otra opción. Después de exhalar un breve suspiro, abrió la boca.
—Cariño, no importa cuán bonita sea una cara, si la miras todo el día, te cansarás. Además, no estoy acostumbrado a pasar tanto tiempo con alguien así. No encaja con mi personalidad. Es molesto.
Señaló el problema de raíz de la manera más honesta y comprensible posible.
—Incluso si somos pareja, la forma de ser varía según la persona. A ti te gusta pegarte, pero a mí me desagrada. Esto es algo que debemos ajustar mutuamente, ¿no crees, cariño? No se puede llamar relación saludable a imponer lo que solo a uno le gusta.
«Con esto, debería entenderlo.»
Pensando que había hecho un juicio lo más frío y realista posible, Dane esperó la reacción de Grayson. Pero, por alguna razón, este solo inclinó la cabeza con una expresión indescifrable.
—¿Entendiste lo que dije?
Al ver que Grayson no respondía, Dane lo presionó. De repente, Grayson sonrió ampliamente.
«Esa cara otra vez…» Cuando Dane frunció el ceño, Grayson respondió:
—Para nada.
—Ahhh…
Claro que sí. Dane se cubrió la cara con una mano y soltó un profundo suspiro, luego recordó algo.
—¿Has tenido alguna experiencia previa con alguien? ¿Cómo fue con esas personas? ¿Les gustaba que las siguieras así?
Por más que fueran pareja, no habría nadie a quien le gustara que se le pegara tanto. Con esa certeza, preguntó, y Grayson se rascó la nuca antes de reír de manera forzada.
—En ese entonces no las seguía así.
—¡Este tipo!
Dane estaba tan frustrado que le saltó una vena en la sien.
—¿Entonces por qué me haces esto a mí? ¿Por qué te me pegas tanto?
—Porque eres mi verdadero amor.
Ante la respuesta tan natural, Dane no pudo gritar y solo apretó los puños con fuerza, temblando levemente. Tenía tantas cosas que decir que no podía hablar. Después de que varios insultos cruzaron por su mente, soltó un suspiro agotado y dejó caer los hombros.
—Eres demasiado controlador —Dane continuó con voz cansada—. Odio que alguien se obsesione y se me pegue. Por eso nunca me gustó salir con nadie. Si te moderas, estoy dispuesto a aceptarte hasta cierto punto.
Al ofrecer otro compromiso, Grayson se acarició la barbilla como si estuviera pensando.
—¿Qué significa moderarse?
Ante la pregunta sospechosa, Dane respondió sin dudar:
—Que no me llames hasta que yo te llame y que no aparezcas frente a mí sin avisar.
Grayson, aún con aire de duda, preguntó:
—¿Y cuándo me llamarás y aparecerás?
Dane respondió lo primero que se le ocurrió:
—Cuando se me ocurra.
Pensó que con eso sería suficiente, pero Grayson no se lo puso fácil.
—Yo pienso en ti todo el día, ¿y tú?
Ante la pregunta inesperada, Dane se detuvo, y Grayson, como si lo hubiera esperado, bajó la mirada y lo miró fijamente.
—Si tú también piensas en mí, puedo aguantar.
Dane lo miró en silencio por un momento antes de frotarse la cara con una mano. Luego, cubriéndose la cara con la palma, murmuró:
—… Lo intentaré.
—Bien.
Pensando que esta vez sí había terminado, bajó la mano y vio que Grayson estaba de pie, extendiendo una mano hacia él.
—… ¿Qué?
—Tu teléfono.
Grayson agitó la mano para apresurarlo y dijo:
—No sabes mi número, así que dame tu teléfono.
Sin apartar la mirada de Grayson, Dane sacó su teléfono del bolsillo trasero del pantalón y lo colocó en la palma de su mano. Grayson abrió el teléfono y frunció el ceño de inmediato.
—¿Qué? ¿No tiene contraseña?
La respuesta era obvia:
—Es molesto.
Grayson se encogió de hombros y, con habilidad, guardó su número de teléfono. Pensando que sería rápido, Dane esperó con la mano extendida. Pero, sorprendentemente, tardó un buen rato antes de devolverle el teléfono.
—¿Por qué tardaste tanto…?
Dane se detuvo al revisar el teléfono. En la parte superior de la lista de contactos estaba “Love, Grayson”. Dane lo miró en silencio antes de borrar “Love.” Grayson puso una expresión de descontento, pero, por supuesto, lo ignoró.
—¿Necesitas mi número?
Dane guardó el teléfono en su bolsillo trasero y preguntó. Había pensado que Grayson le llamaría, pero solo había guardado su número, lo cual fue inesperado. Ante la curiosidad de Dane, Grayson respondió con naturalidad:
—Está bien, ya lo sé.
—Uff…
Dane solo soltó un suspiro cansado. Claro, nunca se lo había dado directamente, pero no lo cuestionó. Ya sabía por experiencia que era una pérdida de tiempo. Grayson luego le pidió a Dane:
—Ahora que sabes mi número, envíame un mensaje cada vez que pienses en mí. Incluso un punto está bien. Mejor si me llamas. Entonces aceptaré tu forma de ser.
—¿Qué…?
Estaba a punto de decir que eso era ridículo, pero Grayson lo interrumpió con una pregunta sospechosa:
—No me mientes, ¿verdad?
Dane se sintió momentáneamente avergonzado, pero no tenía forma de refutarlo. Por eso, después de una pausa, respondió con indiferencia:
—Por supuesto. Entonces, ¿hemos terminado? Me voy primero.
Sin perder más tiempo, Dane se dio la vuelta y se alejó con paso firme. Sintió que Grayson lo seguía, pero no podía hacer nada. Trabajaban en el mismo lugar.
«Al menos no vamos en el mismo coche.»
Subió a su viejo coche, encendió el motor y pensó: Si tuviera que escuchar al maldito “Boobs Boobs” durante el trayecto al trabajo, algún día podría estrangular a Grayson.
Pero sabía muy bien que solo había pospuesto el momento de crisis y que, en realidad, no había resuelto nada.
* * *
—¿Qué haces, Dane? Llevas un rato.
DeAndre le preguntó al ver a Dane sentado en una silla plegable, moviendo una pierna mientras enviaba mensajes desde su teléfono. A medida que se acercaba la hora de salir, se ponía más ansioso. Nunca en su vida había pensado tanto en una persona. Si esto era un plan de Grayson Miller, había funcionado. Después del almuerzo, empezó a sentir cada vez más impaciencia y sacaba y guardaba su teléfono repetidamente, solo para enviarle un mensaje a Grayson.
DeAndre, que lo miraba con curiosidad, echó un vistazo al teléfono de Dane y se sorprendió.
—¿Qué? ¿Por qué hay tantos puntos?
Miró alternativamente la cara de Dane y su teléfono, pero Dane no tenía intención de responder. Finalmente, DeAndre se fue, aún con curiosidad. Dane, sin prestarle atención, solo miró la pantalla de su teléfono. Como había dicho DeAndre, en la ventana de mensajes solo había una fila de puntos enviados por Dane.
En cambio, los mensajes del otro lado eran interminables.
[Querido Dane, ¿viste la nube que pasó hace un rato? ¡Parecía un hot dog! ¿No es increíble ver un hot dog flotando en un cielo tan azul? ¡Ese tipo era tan imponente como mi Virginia! ¡Ja, ja!]
[Querido Dane, revisar una motosierra es como arriesgar la vida. ¿No deberíamos recibir un bono adicional por revisar una motosierra? ¿Qué opinas? ¿Quieres demandar juntos? Si lo hacemos con Miller Law Firm, podríamos obtener un millón de dólares. Sería genial si solo nosotros dos presentamos la demanda. Entonces cada uno recibiría 500,000 dólares. Claro, yo podría ceder mi parte a tus dos Venus adorables. ¡Pero a cambio, déjame enterrar mi cara en ellas y besarlas todo lo que quiera!]
[Querido Dane, ¿sabías que las hormigas también se dividen en trabajadoras y ociosas? ¿La hormiga que pasa bajo mis pies ahora es trabajadora u ociosa? Como van juntas, quizás van a jugar. ¿Quieres salir este fin de semana como esas hormigas?]
[Querido Dane.]
[Querido Dane.]
[Querido Dane.]
[…….]
Ante los interminables mensajes, el rostro de Dane se puso pálido.
*Robin: yo esa mandandole mensajes a mi esposo, preguntando si me seguirá queriendo si me convierto en un tamal de dulce, le envió tiktoks jajajajaja, amo a Grayson

TRADUCCION: ROBIN
CORRECCIÓN: ROBIN
REVISIÓN: M.R