Capítulo 54
El comentario casual hizo que Grayson se detuviera por un momento. Su mirada, que antes era despreocupada, ahora mostraba una mezcla de sorpresa y confusión. Naomi se sorprendió de nuevo al ver su reacción.
—¿En serio? ¿De verdad lo encontraste?
—No.
Grayson la detuvo antes de que ella pudiera emocionarse demasiado.
—Ese tipo me odia.
La declaración inesperada dejó a Naomi desconcertada.
«¿Realmente cree que este es el momento adecuado para decir eso? ¡Le pregunté si ese hombre era su alma gemela!»
—¿Te odia? ¿A ti?
Conteniendo la emoción de haber encontrado una pista jugosa, Naomi actuó con naturalidad y preguntó. Este era el momento perfecto para mostrar su talento actoral, digno de un premio de la Academia. Grayson asintió.
—Sí, aunque nunca le hice nada. Es raro.
Se encogió de hombros mientras Naomi, llena de compasión, respondió:
—Es muy raro. Tú siempre intentas ayudar a los demás.
—Sí, eso hago.
Grayson sonrió con arrogancia, como si fuera lo más normal del mundo. Por supuesto, Naomi sabía muy bien que su “ayuda” distaba mucho de ser convencional. Pero Grayson, siendo el egoísta que era, no consideraba los sentimientos o perspectivas de los demás. Lo único que importaba era que él creía estar actuando por el bien de los demás. Probablemente esta vez no sería diferente.
—Pobre Grayson, no entienden tu sinceridad.
Naomi acarició el brazo de Grayson con una expresión de lástima. Por supuesto, eso era solo una preparación para lo que vendría después.
—Podrías hablarme a mí, tal vez te ayude. Todos tus amigos son Alfas dominantes, no entienden las emociones de la gente común…
Aunque lanzó el anzuelo con cariño, Grayson no mordió.
—Gracias, pero lo dejaré pasar. Después de todo, ese tipo no es mi alma gemela. Solo estaba curioso por saber qué estaba pasando.
Era mejor no decir más. Naomi abrió los ojos ligeramente y sonrió con complicidad.
—Ya veo…
Como si no le importara en absoluto algo que no fuera su “alma gemela”, pero curiosidad, claro.
—Lo siento, me equivoqué.
Naomi retrocedió fácilmente y cambió de táctica.
—¿Solo tienes curiosidad por saber de qué están hablando esos hombres? Está bien, te ayudaré.
Puso énfasis en una palabra, pero no estaba segura de si Grayson lo notó. Ella se levantó de su asiento, lo miró desde arriba y declaró con arrogancia:
—Espera un momento, te mostraré de lo que soy capaz.
Naomi le lanzó una sonrisa y salió de la cafetería con su característico paso ligero.
* * *
Cuando salió de la cafetería, el apuesto pelirrojo ya se había ido. Sin dudarlo, Naomi se acercó al hombre que se había quedado solo. Al escuchar el sonido de sus zapatos, él se volvió y ella le lanzó una sonrisa fresca.
—Hola.
Los ojos del hombre se abrieron como platos al reconocer el rostro de Naomi. Acostumbrada a esa reacción, ella mantuvo su sonrisa profesional y continuó:
—Encantada de conocerte, soy Naomi Parker.
—Ah, ah, sí, lo sé. Pa-Pa-Parker.
El hombre, visiblemente nervioso, apenas podía formar una frase coherente. Naomi, con picardía, lo provocó:
—Pa-Pa-Parker no, solo Parker. Puedes llamarme Naomi.
—Na-Naomi…
El hombre repitió su nombre con el rostro enrojecido y luego bajó la cabeza rápidamente. Al verlo tan tímido y perdido, Naomi lo encontró bastante adorable. Su ego, dañado por Grayson Miller, se recuperó un poco.
—Tengo curiosidad por algo, ¿puedo preguntarte? ¿Cómo te llamas…?
—Sí, sí, claro, lo que sea… Yo, yo soy George.
El hombre respondió en voz alta, visiblemente nervioso. Naomi repitió su nombre una vez y luego miró hacia la dirección en la que Dane había desaparecido.
—Ese chico con el que estabas hablando hace un momento. ¿Puedes contarme cómo se conocieron?
* * *
Naomi regresó unos diez minutos después. Con la misma confianza con la que se había ido, levantó la barbilla y se sentó frente a Grayson, moviendo la silla ella misma. Mientras él bebía su café como si nada, Naomi tomó su tiempo antes de hablar.
—Ese hombre se llama George.
—¿Ah, sí? Pensé que era un Chupa Chups.
Naomi no pudo evitar reírse ante el comentario de Grayson, pero rápidamente fingió tomar un sorbo de café para disimular. Como él había dicho, George era delgado y de hombros estrechos, lo que lo hacía parecer un palo de caramelo. Naomi sintió un poco de culpa por reírse del comentario despectivo de Grayson y dejó su vaso.
—¿Has salido a un incendio antes? Escuché que salvaste al perro de ese hombre, Charlie.
EJEM, tosió para cambiar el tono y continuó. Grayson frunció el ceño.
—¿Charlie?
Era un nombre común, pero por alguna razón le resultaba molesto. Recordó con desagrado.
—Sí, ese tipo no paraba de llorar y hacer un escándalo pidiendo que salvara a su perro. Así que ese era él.
—Vaya.
Naomi parpadeó sorprendida y luego continuó.
—Escuché que ese apuesto hombre salvó a su perro. Vino a agradecerle. El jefe le dio permiso especial para ir a almorzar con él. Parecía muy emocionado.
Al agregar intencionalmente ese detalle, el ceño de Grayson se frunció aún más.
«Oh, esto se está poniendo interesante.» Naomi casi soltó una risita, pero se contuvo y actuó como si nada.
—Es solo un almuerzo, ¿qué podría pasar? Después de todo, no es tu alma gemela, ¿verdad?
Al rascarle intencionalmente la herida, Grayson notó sus intenciones. Él relajó su ceño y recuperó su aire despreocupado, esbozando una sonrisa.
—Sí, como si el mundo se fuera a acabar. Solo fui descartado, eso es todo. Ugh.
Puso una mano en su pecho y fingió un gemido de dolor antes de reírse a carcajadas. Como si su propio chiste fuera tan ridículo que no podía evitar reírse. Naomi notó que estaba exagerando su reacción para restarle importancia a la situación. Claramente, estaba a la defensiva, sin querer revelar sus verdaderos sentimientos frente a ella.
Bueno, si no se daba cuenta después de ser provocado tanto, habría que cuestionar su inteligencia.
Ella decidió retroceder por ahora, pensando en el futuro. Pero eso no significaba que se iría sin más.
—Bueno, me voy, fue bueno verte después de tanto tiempo.
Se levantó de la silla y le sonrió mientras se despedía. Luego, Naomi se inclinó hacia Grayson, quien solo sonreía como despedida, y susurró:
—Si cambias de opinión, avísame primero.
Le lanzó una sonrisa significativa antes de darse la vuelta. Aunque su paso era el de siempre, su rostro ya no mostraba una sonrisa, sino una fría determinación.
{—Debes distinguir entre alguien con quien tener sexo y alguien con quien casarte.}
La ira brotó de nuevo. Esa frase seguía apareciendo en su mente, enfureciéndola una y otra vez. Naomi contuvo las ganas de maldecir y abrió la puerta de su auto. Sentada en el asiento del conductor, respiró profundamente para calmarse antes de arrancar.
Podría fracasar de nuevo.
No era la primera vez que se emocionaba pensando que había encontrado a su alma gemela, solo para darse cuenta de que no era así.
Pero esta vez sentía que era diferente. Y ella confiaba en su instinto, que usualmente era bastante acertado. Si Grayson realmente había elegido a ese pelirrojo, esta vez no sería fácil.

TRADUCCION: ROBIN
CORRECCIÓN: ROBIN
REVISIÓN: M.R