Capítulo 11
—Todos decían que debería mantenerme alejada de mi tío.
Sentí una punzada en el corazón al pensar en la gente del Ducado.
{—En realidad, ser la sobrina que dejó su hermano es una gran carga.}
{—Lady Arthea también. Siempre me estás molestando, y no puedo trabajar.}
{—¿Por qué harías todo lo posible para someter monstruos así? Ja ja. ¿No es porque tu sobrina es molesta? Porque es un problema. Ese fue el caso ese día.}
Moka: No mamen nomas tiene 6 la chiquilla
Supuso que no la necesitaban.
Pensando así, subió al carruaje, pero cuando se despertó, estaba en un lugar extraño.
«¿Eh?»
La niñera que estaba con ella hace un momento tampoco estaba a la vista.
Lo único que le quedaba a Arthea era una muñeca.
Un regalo de una tía cuyo rostro ni siquiera conocía.
«¿Centello?»
Hace un momento, la luz de la muñeca la había bañado, pero cuando cerró los ojos y los abrió, había desaparecido.
Era cálida y acogedora, como si la protegiera.
Arthea inclinó la cabeza y de repente miró hacia otro lado.
«¿Dónde estoy?»
Era la primera vez que veía este lugar.
Era oscuro, estrecho y polvoriento.
A un lado del techo, una gran araña se retorcía y arrojaba su tela.
Quizá fuera la irrealidad de todo aquello, pero no tenía miedo.
Le recordó una historia que vio en un musical popular.
«¡Cherry Cherry subió un ladrillo aquí!»
Fue muy emocionante.
Sentía que ella también podía hacerlo.
—¡Hah!
Arthea sostuvo la muñeca en su boca y levantó sus pequeñas manos.
Luego, trepo por la pared, agarrándose de los espacios entre los ladrillos.
No sabía que el humo que flotaba por la habitación era un potente incienso para dormir.
No sabía que la razón por la que no se vio afectada era porque el muñeco que su tía le había regalado la protegía.
También se dio cuenta de que tenía suerte de estar sola, ya que los somníferos utilizados para secuestrarla eran pastillas para dormir.
{—¡La niña ha desaparecido!}
El grupo, que no había podido entrar por culpa de los somníferos, se asustó al ver la habitación vacía.
No sabían que los niños pequeños eran buenos escalando paredes.
{—Oh. ¿Es esto una fuga?}
Al bajar por la ventana, Arthea, ignorante de lo que le había ocurrido, alzó los brazos inocentemente.
{—¡Ya no viviré más con mi tío!}
Arthea salió del lugar donde estaba atrapada y desapareció calle abajo.
Gracias a estar cubierta de polvo, la ropa cara no se notaba, y después de dormir en una carreta de carga en la que subió por accidente, cuando abrió los ojos se encontró en un lugar lejano.
El dueño del carruaje se sobresaltó al ver a Arthea, e inmediatamente llamó a los guardias.
{—Niña. ¿A dónde debería llevarte?}
Sin embargo, Arthea sólo parpadeó cuando vio al guardia de seguridad.
«¿Hay algún lugar al que pueda ir?»
Estaba hambrienta y cansada.
La aventura había sido divertida, pero había durado poco.
El traqueteo de la carreta era incómodo, maloliente y difícil y, lo peor de todo, le dolía un lado del pecho.
La joven Arthea no se daba cuenta de que lo que sentía era soledad.
Sólo sabía que odiaba el momento y que era duro.
«¡Quiero bañarme y acostarme en una cama cálida y suave!»
En ese momento, recordó la muñeca que nunca había soltado.
Parecía protegerla de alguna manera.
{—Voy a casa de mi tía.}
Afortunadamente, Arthea, quien fue notada por los guardias de seguridad, pudo ir con seguridad a la mansión de Bellona.
Tuvo la suerte de que un carruaje pasará por una finca cercana.
Pero ése fue el final de sus aventuras.
Incluso cuando llego a casa de su tía, nada cambió.
Arthea seguía siendo un bebé, y no podía hacer nada para ayudar.
«No soy el héroe, no puedo salvar el mundo, no puedo ayudar a mis tíos.»
Vino a visitar a su tía porque de repente recordó quién le había regalado la muñeca que estaba abrazando.
No esperaba que fueran tan amables.
Aun así, pensó que si insistía y le decía que era su tía y ella su sobrina, se quedaría con ella.
— Si masajeas a tu tía, Arthea, te dolerán las manos.
Curiosamente, siguió siendo buena con ella.
Temía constantemente ser tan innecesaria para ella como lo era para su tío.
— Arthea, ¿no estás cansada? ¿Quieres que te cargue?
Ni siquiera su tío podía entenderlo.
Estaba claro que era odiada, así que salió primero antes de ser abandonada, pero…
{—¡Lloraré si no te quedas conmigo!}
{—¡Viviré con los dos!}
¿Por qué seguía sin abandonar a Arthea, que solo estaba siendo caprichosa y no era necesaria?
«Quiero convertirme en adulto rápidamente.»
Deseaba que al despertar después de dormir, hubiera crecido de golpe.
Volverse un adulto que puede ayudar, hasta el punto que la gente diga que no pueden hacerlo sin Arthea.
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Arthea parecía tener una actitud extraña y se durmió temprano.
Hoy ha llorado mucho, así que probablemente está exhausta.
Después de regresar con la niñera de Arthea, hice contacto visual con Erios, quien llevaba a Arthea en su espalda.
—Lo pasaste mal. Lo siento.
—No, yo también soy el tío de Arthea.
Erios me tranquilizó y se quedó conmigo.
La niñera y el otro ayudante contratado no la habían calmado en absoluto.
—¿Siempre fue Arthea tan ansiosa?
—Mmm.
—¿Cómo pudo ir a la subyugación y separarse cuando la niña estaba sufriendo tanto?
—Antes no quería separarse de mí, pero no hasta este punto.
La expresión de Erios se hundió.
—Tal vez… debido a que fue difícil decir adiós esta vez, así que salir mientras Arthea dormía fue el catalizador.
—…
—Sea cual sea la razón, no hice un buen trabajo.
«Así es. Sea lo que sea, probablemente sea culpa tuya.»
Logré tragarme mis pensamientos y suspiré.
Ni siquiera cuidé a mi sobrina, ¿qué más puedo decir?
—Matar demonios es importante por el bien de Arthea, pero, aun así.
—No seas ridículo. Si no hubieras salido a matarlos, habrían muerto más personas y Arthea también habría estado en peligro.
Parecía estar castigándose a sí mismo, así que le lancé unas palabras reconfortantes.
Parece que esta vez la ansiedad de Arthea se ha desatado de verdad…
—Debería haberla visitado más a menudo, al menos para mostrarle mi cara.
—Tampoco podías venir a visitarla, nunca me lo había planteado así, porque no estoy casado…. Sólo supuse que no te interesaba tu sobrina, porque antes odiabas a los niños.
—Mi sobrina, que no tiene padres, vino a verme y me dijo que se había escapado de casa. ¿Sería humano si la abandonara?
—Pareces bastante encariñada con ella, para tal cosa.
Los ojos de Erios se suavizaron.
En la oscura noche, el resplandor de las linternas mágicas proyectaba un brillo amarillento sobre su rostro.
Giré la cabeza, sintiéndome un poco rara.
—Bellona, no puedo creer que puedas pensar en alguien así…
—¿Qué diablos piensas de mí?
Afortunadamente, pude calmarme inmediatamente después de escuchar las siguientes palabras de Erios.
Ha, si sigo hablando de este tipo de cosas, solo voy a perder los estribos.
Para entonces, Arthea ya se había dormido. Recordé las preguntas que le había hecho en los últimos días, aprovechando los momentos en que estaba más relajada.
—Dejemos de lado las tonterías, lo que quería preguntar era de Arthea.
—¿Mmm?
—Dijo que cuando abrió los ojos se encontró en un lugar que no conocía, así que pensó que tenía que ir a casa de su tía.
—El hecho de que saliera al principio no fue por su propia voluntad. Concuerda con lo que dijeron los empleados del Ducado. No había señales de que Arthea quisiera salir, y en algún momento simplemente desapareció.
Entonces supongo que tendré que profundizar más en eso.
—Dado que el hechizo protector de la muñeca se rompió…
—¿Quieres decir que algo le pasó a Arthea?
Erios entendió lo que quise decir de inmediato.
—Es cierto que Arthea no abandonó la residencia del Duque por casualidad.
Tenía tanta confianza cuando vino a visitar a una tía que no recordaba haber visto…
Arthea estaba feliz, pero al mismo tiempo terriblemente ansiosa.
«¿Soy peor para cuidarlo que cuando estaba con Erios?»
«¿Y si tengo que marcharme en el futuro?»
Es cierto que pensamientos como ese me perturbaban, pero…
Tengo que hacer lo que tengo que hacer ahora.
Primero, debemos atrapar al culpable que causó esta situación.
—El mayordomo me lo dijo. La niñera no es cercana a Arthea, y es sospechoso que la perdiera justo delante de sus narices. Bueno, pero…
—¿Hablaste con el mayordomo?
Preguntó Erios, y pude notar que estaba confundido.
—Él no es el tipo de persona que toma la iniciativa.
—…
—Puede que te sorprenda, dada la forma en que se te confronto cuando nos vimos, pero en realidad pensé que era inesperado incluso en ese entonces.
—¿Eso significa que, después de que Arthea desapareció, ahora se comporta de manera tan activa?
Puede que sea así debido a la naturaleza del asunto, pero…
Sentí que algo andaba mal.

RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: MOKA
CORRECCIÓN: ROBIN