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Capítulo 20

Sentía que no podía respirar. Era una hermana menor amable y recta a pesar de no vivir en las mejores circunstancias, por eso no podía cargar con la culpa.

La deuda estaba casi saldada, pero la familia seguía necesitando dinero. Sus hermanos seguían creciendo y su abuela estaba envejeciendo. Por eso, Hae-dong vivía en un constante estado de crisis y tenía varios trabajos a tiempo parcial. Sabiendo lo duro que es el mundo, no quería que su hermana lo experimentará.

Sin embargo, de repente se le ocurrió un pensamiento egoísta.

«No quiero separarme de ti.»

De repente, Hae-dong levantó la cabeza y observó a su alrededor.

Vio una casa moderna con mármol blanco y un interior limpio y elegante. De repente, vio a Seo Yong-woo dirigiéndose hacia el estudio. Probablemente iba a hacer planes con su agencia para tomarse un descanso e irse de viaje juntos.

Un viaje para ellos solos.

Además, tenía muchas ganas de ir con él.  Mientras sus hermanos menores ni siquiera podían esperar al día siguiente.

Hae-dong se miró las manos. Podía ver las cicatrices de sus diversos trabajos.

—Mis sentimientos… ¿qué importan?

«¿Tiene algún sentido haber fingido que me gustaba para superar la crisis y que luego se volviera realidad?»

—Hae-dong, ven aquí. Veamos el destino del viaje.

—…

—¿Hae-dong?

En ese momento, escucho a Seo Yong-woo llamándolo desde el estudio.

Pero Hae-dong ya estaba con la mirada perdida en el suelo, pensando intensa y obstinadamente, y no pudo contestar.

Los 10 millones de won que había ganado haciendo fotos le bastarían para volver a tener trabajo y vivir cómodamente hasta la primavera siguiente. Podría llevar a su abuela al hospital, cosa que había estado posponiendo, y enviar a su hermana a la escuela a la que siempre había querido ir…

—Hae-dong. ¿No vienes?

—…

Una vez más, Hae-dong no respondió. Simplemente se dedicó a contestarle a su hermana menor.

 [Do Hae-dong: 

No.

¿Qué tipo de trabajo a tiempo parcial puede hacer una estudiante de instituto?

Irás a la escuela durante las vacaciones.

Querías ir, así que te dejaré ir esta vez.]

Mientras tanto, escucho el sonido de Seo Yong-woo caminando descalzo y murmurando palabras con voz lamentable.

—Si no vienes, entonces… iré yo.

Se acercó con una tableta en la mano, acarició la cabeza de Hae-dong como de costumbre, se sentó a su lado y puso su brazo alrededor de sus hombros.

En la tableta apareció una lista de complejos turísticos exóticos con el mar azul de fondo. 

—¿Qué te parece esto? Quiero alquilar una isla entera, para estar los dos solos.

—…

—O simplemente podemos ir a disfrutar de las aguas termales.

Dijo Seo Yong-woo, mostrando la pantalla. Hae-dong miró el hermoso y verde paisaje desde lejos, como si fuera una pintura que no le interesaba.

«¿Cuánto me arrepentiría si pasara tiempo aquí, ignorando a mi hogar y a mi familia?» 

Haedong se obligó a mover la boca y habló.

—Señor.

—Sí.

—Yo… no puedo ir a ese viaje.

—…

A pesar de las repentinas palabras, no preguntó por qué, se limitó a mirar en silencio a Hae-dong, cuya expresión era de preocupación, antes de preguntar.

—¿No te gusta porque es un lugar desconocido?

El lugar desconocido para Hae-dong era al lado de Seo Yong-woo.

No tenía que preocuparse por el mañana cada día, no se deprimia pensando en el futuro incierto y no se consolaba pensando que algo bueno pasaría cuando se encontrara con un mal cliente.

Mientras tanto, la tableta volvió a la pantalla de bloqueo y mostró la fecha.  4 de diciembre. Era el comienzo de los fríos meses de invierno.

Era hora de despertar del sueño.

—Bueno, se suponía que debía irme a casa después de la transmisión…

—¿No irás conmigo?

Aunque insistió, Hae-dong sólo frunció los labios y bajó la cabeza. Quería decirle que iría con él, pero no pudo.

—Tengo que ir a casa.

—…

—Tengo que ver a mis hermanos menores…

Seo Yong-woo permaneció en silencio ante esas palabras y luego abrazó silenciosamente a Hae-dong. Después, le dio unas palmaditas en la espalda como si fuera un gato. Al preguntar su tono era tan relajado como siempre.

—¿Quieres que vaya contigo?

—…

—¿Cuándo vas a volver?

Hae-dong agradeció su reconfortante abrazo a pesar de su repentino cambio de planes, y se sintió mal por no poder contestar.

—… Lo siento, pero me iré a casa solo.

Hae-dong se levantó de los brazos de Seo Yong-woo con el rostro en blanco y una breve disculpa. Podía sentir los ojos de Seo Yong-woo clavados en su espalda, pero no se atrevió a decir que volvería.

Al parecer este invierno sería demasiado largo.

***

SUSPIRO.

Seo Yong-woo suspiró profundamente mientras miraba la casa solitaria.

Habían pasado dos días desde que Hae-dong había vuelto a casa, o al menos desde que se había marchado.

Seo Yong-woo había intentado ocuparse de todo, pero Hae-dong se escapó corriendo como si alguien lo persiguiera. Se negó a qué él lo llevara, así que le pidió al mánager que lo llevara al barrio donde estaba su casa.

[«¿Qué está sucediendo?»]

Mientras tanto, Seo Yong-woo había investigado solo un poco por respeto a Hae-dong. Pudo conseguir algo de información gracias a sus contactos.

Quería saber cuánto debía Hae-dong, si seguía pagando los intereses, si tenía problemas por no trabajar lo suficiente y si sus hermanos tenían problemas en la escuela.

Afortunadamente, la familia parecía llevar una vida normal sin problemas urgentes, pero incluso eso le molestaba. Seo Yong-woo que estaba perdido en sus pensamientos se quedó mirando el camisón, que Hae-dong había dejado amontonado en el sofá.

[«Tal vez debería haberlo abrazado a la fuerza y preguntarle.»]

En realidad, quería atrapar al chico. Aunque fuera por la fuerza.

Pero lo había presionado tanto la noche anterior, y él estaba en su punto más vulnerable a una edad tan temprana, si lo hubiera retenido y hubiera preguntado imprudentemente, habría sido muy incómodo. Interrogar a alguien cuando no está listo para hablar no es amor. Es una obsesión.

Curiosamente, Seo Yong-woo había aprendido eso mientras filmaba la película “Black Road”.  Apenas se contuvo porque sabía que la otra persona necesitaba tiempo para preparar sus sentimientos, y pensó que para ser un amante digno, tenía que ser capaz de reconocer que para Hae-dong su familia era lo primero.

Y, de hecho, Seo Yong-woo estaba inusualmente inseguro.

[«Creía que ahora te gustaba de verdad.»]

Se preguntó si debía esperar de nuevo a que Hae-dong se diera cuenta de sus sentimientos, pero luego se preguntó si él realmente vería más allá de la diferencia de edad y su aspecto físico.

[«Me voy a morir.»]

Seo Yong-woo se dejó caer en el sofá, con la cara pálida. Estaba así desde que Hae-dong se había ido a casa y le dolía la cabeza. Al mismo tiempo le venían a la cabeza todo tipo de pensamientos.

[«Si alguien pudiera entender los pensamientos de un gato, sería Dios. Hae-dong también es un gato, y a veces se porta mal. Normalmente le gustaba que lo acariciara, pero un día de repente me rodeó la mano con sus patas delanteras y me la mordió. Luego, cuando le pregunté porqué lo hizo, simplemente dijo que no le gustaba, y salió corriendo.»] 

Seo Yong-woo quería saber la verdad sobre la repentina partida de Hae-dong.

[«Quizá lo presioné demasiado y estaba cansado.»]

Lo pensó, pero no parecía ser el motivo.  Porque al final, Hae-dong se subió encima de él abrazándolo con cariño.

[«Quiero ir por ti ahora mismo.»]

Seo Yong-woo estaba tan ansioso que deambulaba por la casa mostrando su forma de tigre. Quién sabe cuántas docenas de veces dio vueltas alrededor de la mesa de la sala.

Pero si perseguía al chico que le dijo que no lo siguiera, el gato podría volver a golpearlo. Seo Yong-woo estaba ansioso y arañó el gran rascador con sus garras. Dejó una aterradora marca del grosor de un dedo humano, muy por encima del rasguño a la altura del tobillo que Hae-dong solía dejar. Aún así, el tigre no estaba satisfecho, así que olió la marca del rasguño dejada por Hae-dong y frotó su mejilla allí. Sentía que iba a morir si no dejaba algún tipo de expresión de cariño hacia su amante.

Entonces se sintió tan patético que finalmente se convirtió en humano.

SUSPIRO.

Seo Yong-woo se despertó demacrado y se puso una bata sobre su cuerpo desnudo. Las marcas de uñas dejadas por Hae-dong le escocían, pero no podía permitirse el lujo de preocuparse por eso. Miró a su alrededor y había muchos rastros de Hae-dong.

«El pelaje sigue en el mismo lugar…»

Seo Yong-woo suspiró y limpió la zona alrededor de la isla principal.

Puso los objetos que Hae-dong había dejado sobre la mesa y sacó una pelota de juguete que había quedado atrapada debajo del sofá. Limpio el área con un rodillo y se quedó mirando incrédulo la cantidad de pelo negro que salía mientras ordenaba la casa. Era extraño ver la casa limpia, pero al mismo tiempo sentirse tan vacío.

Entonces Seo Yong-woo descubrió un objeto colocado dentro de la torre para gatos.

—¿Una cámara?

De todas formas era suya, así que la escondió como si temiera que alguien se la quitará. Seo Yong-woo sacó la cámara que todavía tenía el olor corporal de Hae-dong y la miró.

Últimamente Hae-dong llevaba mucho la cámara y tomaba fotos, pero nunca le había enseñado los resultados. Al sentir la cámara pesada, Seo Yong-woo pensó en Hae-dong y la encendió por primera vez.

—Al menos ha estado tomando fotografías.

Hacía tiempo que no le interesaban las cámaras, así que pensó que habría sólo unas pocas fotos, pero hubo más de las que esperaba. Seo Yong-woo comenzó a mirar desde la primera foto. Mientras las hojeaba, empezó a sonreír al darse cuenta de lo mucho que Hae-dong se había interesado por la casa.

Al principio, se concentró en tomar fotografías de la gran pecera del estudio, y las escamas de los peces eran increíblemente hermosas. Nunca se había dado cuenta de la cantidad de colores que tenían los peces.

Luego tomó fotografías de la luz del sol mientras se filtraba por la ventana, otro día tomó una foto de una mosca encerrada en un bocadillo. Después, la luz que brillaba sobre un juguete chirriante y la cerámica en la que siempre se escondía.

Era como ver el mundo a través de los ojos de un gato. La casa que pensaba que era estática resultó ser más hermosa y colorida de lo que pensaba.

—Siempre estabas tomando fotografías bonitas de las cosas que te interesaban.

Era tan sorprendente que Seo Yong-woo miró felizmente las fotografías con las piernas cruzadas. Pensó en transferirlas a su computadora y verlas en una pantalla más grande, pero después de hojear algunas páginas más, no podía quitar los ojos de la cámara.

De repente, Hae-dong sólo le tomaba fotos a él.

—… Solo son fotos mías.

Mientras hojeaba cada una, no encontraba una foto de la que no se sintiera orgulloso.

La primera era una en la que sonrió cuando lo encontró en su estudio. La siguiente era su nuca mientras cocinaba. Fotografió las comisuras de sus labios cuando se levantaba de buen humor y también su cara cuando se reía avergonzado mientras conducía. Incluso había una foto en la que le entregaba a Hae-dong una caja de regalo con cara de ilusión.

Y en todas estaba sonriendo.

No siempre estaba encuadrado desde un ángulo negro e inestable como en las películas, ni en las sombras, ni con un espacio vacío detrás. Simplemente era él mismo, sin la máscara de un actor y sin tapujos.

«Nunca pensé que podía verme así.»

Seo Yong-woo de repente no podía apartar la vista de una foto.

Era Hae-dong tomándose una foto en el espejo, y detrás de él, Seo Yong-woo se reía mientras mordisqueaba juguetonamente su oreja. Las comisuras de su boca brillantemente levantadas contrastaba con el ceño fruncido de Hae-dong. Sin embargo pudo recordar a Hae-dong presionando obstinadamente el obturador. La atención estaba centrada en el reflejo de Seo Yong-woo en el espejo.

De repente, Seo Yong-woo recordó lo que Hae-dong le había dicho un día.

{—Simplemente tomé fotografías de cosas que me gustan.}

La fotografía contenía el corazón de Hae-dong.

Tan pronto como vio eso, Seo Yong-woo dejó la cámara y se levantó. Sentía que podía entender la sinceridad escondida detrás del muro de la realidad de Hae-dong.

Seo Yong-woo bajó al garaje solo con las llaves del auto y salió.

***

Ya sabía la dirección de la casa de Hae-dong.

Todavía tenía la dirección de cuando buscaba al gato ladrón. Seo Yong-woo la buscó rápidamente y condujo hasta allí.

Llegó a la casa de Hae-dong en el barrio de Daldong, que había sido uno de los escenarios de la película y era conocido como un barrio de gatos.

La calle era demasiado estrecha para subir con el coche, así que lo estacionó en medio y subió caminando. Era el atardecer, cuando se ponía el sol, así que todo estaba tranquilo y había gatos por todos lados.

MIAUU. 

—…

Seo Yong-woo los miraba, preguntándose si serían dodong, pero si no eran gatos negros, rápidamente perdía el interés. Había muchos gatos en el barrio, pero cuanto más los miraba, más pensaba que Dodong era el más lindo y bonito.

Después de caminar un buen rato y de comprobar varias veces el complicado número de la calle, Seo Yong-woo encontró por fin la casa de la dirección.

—Calle 1220-6. ¿Es este el lugar?

La casa de Hae-dong era una casa vieja con paredes bajas.

El buzón con la pintura despegada estaba repleto de facturas, y su visión resultaba extrañamente impactante. Recordó a Hae-dong trabajando en el almacén del bar, y se sintió culpable por no haber conocido sobre sus circunstancias.

—…

Al principio, lo llamó ladrón sin pensar en su historia, y más tarde, fingió ser su amante y no le prestó atención.

Por supuesto, le preocupaba que demasiada atención fuera una carga, pero en ese caso, debería haber pensado en un método diferente…

Seo Yong-woo suspiró y se acercó a la puerta de hierro, agradecido por haber encontrado pronto a Hae-dong.

Llamó muy suavemente a la puerta con el dedo medio.

TOC. TOC. TOC

Como cualquier hombre bestia sabría, no era de buena educación llamar a la puerta de alguien inesperadamente, especialmente de las bestias gato, por lo que tenían que tener cuidado al tocar la puerta.

Seo Yong-woo llamó a la puerta y se apoyó en la pared. Era tan alto que, de todas formas, se le veía la nuca por encima de la pared.

No sabía cuánto tiempo llevaba allí, pero un gato esmoquin* con bonitas cejas estaba sentado en la pared, mirándolo con los ojos bien abiertos. Seo Yong-woo, al mirarlo lo saludó rápidamente.

*Los gato tuxedo, pintos, smoking o esmoquin poseen un pelaje bicolor, que parece alternarse entre el blanco y negro de manera caprichosa, se les conoce por tener una personalidad muy marcada, pero sobretodo, juguetones y que buscan relacionarse con sus humanos.

—Hola.

—¿…?

La cola del gato se enroscó en un signo de interrogación como si sintiera curiosidad por Seo Yong-woo. Incluso a primera vista, era obvio que se trataba de un joven gato bestia. No era el dueño de un territorio como para pedir permiso.

Seo Yong-woo fingió tener sueño para no asustar al gato. Tenía que dejar claro al gato que no estaba ahí para intimidar, con su majestuoso cuerpo.

Poco después, otro gato salió de la vieja puerta.

A primera vista, era un gato viejo de cola corta, pero el área alrededor de su boca estaba hinchada y uno de sus ojos estaba borroso. Seo Yong-woo, lo reconoció como el dueño del territorio porque su cola estaba alerta.

Normalmente, los gatos se comunican mejor con acciones que con palabras. Seo Yong-woo miró al viejo gato y, sin decir nada, se apoyó en la pared y miró hacia otro lado. Luego bostezó deliberadamente y preguntó tranquilamente.

—¿Aquí vive Hae-dong?

—…

El viejo gato no respondió. En cambio, cerró los ojos con impotencia, cojeó sobre sus patas traseras y entró por la puerta de hierro. No hubo ninguna amenaza y no volvió a cerrar la puerta.

Era una invitación a entrar.

Seo Yong-woo lo siguió agachando la cabeza y entró por la puerta de hierro.  Era una de las casas típicas de Daldong, pero no estaba en buenas condiciones porque era bastante antigua. Aparte de la cocina y la sala de estar, solo había una habitación, por lo que parecía que Hae-dong, que era el hijo mayor, se había vuelto independiente a una edad temprana.

Seo Yong-woo se quedó en el patio, manteniendo una distancia prudente.  Mientras tanto, una anciana bien vestida salió de la habitación en la que había entrado el viejo gato y preguntó.

—¿Qué pasa?


RAW HUNTER: ACOSB
TRADUCCIÓN: MORADITO
CORRECCIÓN: M.R.



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